Reseñas

martes, 11 de diciembre de 2012

De todo un poco...¡Roundup de pelis!

Muchas pelis que encapsular a toda velocidad, así que manos a la obra.



El invitado es una de esas películas que en realidad son hijas bastardas del recientemente fallecido Tony Scott.
Con Denzel Washington a la cabeza del cartel y Ryan Reynolds asistiéndole, asistimos a la enésima repetición de una buddy movie que intenta ser seria, un "Training day" más.
Funciona correctamente y entretiene que es lo único que se le puede exigir, incluso luciendo músculo en algunas persecuciones de coches bastante vistosas.
Lo esperado, ni más ni menos.

Hablar de Ted es hablar de la comedia del año.



Seth McFarlane exporta todo su talento desde la televisión, en concreto desde "Padre de familia", hasta el cine, respetando todos los puntos de su libro de estilo particular: la mezcla de lo soez con lo entrañable, temas muy ceñidos a una generación y unos gags alargados hasta el infinito.
Funcionó muy bien con los Griffin y funciona exactamente.igual con el osito de peluche.
Mark Wahlberg resulta gracioso, casi sin quererlo y forma un buen conjunto con Ted, muy bien animado, por cierto. Acompañando tenemos a Mila Kunis, poniendo un toque de cordura y de gancho visual a la función y que, recordemos, pone la voz a Meg, la hija/ser femenino adolescente en "Padre de familia"
Sorprende su giro final, algo más familiar, con un Giovanni Ribisi que.inquieta mucho como psicótico padre atormentado.
Un placer de.comedia, sin.duda, con una temática subyacente acerca de la madurez y la crisis de los 30 (o 30 y algo...) pero que no cesa en su único objetivo: hacer (son)reír.

De comedia en comedia, nos vamos a Los amos del barrio.



Pintaba bastante bien esta locura de idea de tener una patrulla de vigilancia vecinal en un barrio acomodado con Ben Stiller, Vince Vaughn, Jonah Hill y    Richard Ayoade, y que terminan haciendo frente a una amenaza alien.
Los trailers y, seamos sinceros, la pura realidad, nos dejaron claro que algo olía a podrido en el proyecto así que, quizás la merma de expectativas deja un sabor que, sin ser tan bueno como podría no nos hace vomitar.
Es simplemente entretenida, a ratos, muy básica y algo pedante la clásica relación amor - odio de los dos protagonistas (Stiller y Vaughn), con los roles de siempre (Stiller, el neurótico; Vaughn, el macho) y una conquista alienigena que no acaba.de.despegar ni de desmadrarse como debería.
Se deja ver, para una tarde tonta invernal.

Vacaciones en en infierno es una de esas rarezas que surgen muy de vez en cuando. Mel Gibson vuelve a repartir leña, con su mejor pinta de tirado y su cara de alelao en una cárcel mexicana controlada por los jefes mafiosos de turno.



Ya sabemos a que atenernos: injusticias, un gringo de dura fachada pero buen corazón y una carrera contrarreloj para salir de "El pueblito".
Cine sudoroso, a medio camino entre un, atentos, tex-mex-plotation y un western, con regusto a tabaco, tequila de la peor calidad, pólvora y esencia años 80.
Una delicatessen salida del polvo del desierto, digna de elogio por su sencillez y honestidad.

Underworld 4: El despertar es una bazofia de alto nivel, no se salva ni un plano, ni una idea. Trasnochada y repleta de efectos.cutres para potenciar el 3D con una estética pasada de moda y queriendo dejar la saga abierta, amenazando con nuevas entregas.
Desastre. No pongo ni foto...

Sinister supone una decepción,sobre todo teniendo a la apañada  Insidious en mente.
La historia se centra en.un escritor en horas bajas (Ethan Hawke) y una investigación sobre un terrible crimen, con niña desaparecida.



Los primeros 20 minutos aportan toda una.avalancha de material: desde el trasfondo de los personajes hasta la.aparición de unas cintas en Super-8 algo macabras. Pero luego la peli se estanca, no sabe como sorprender ni inquietar, solucionando por la vía rápida, sin ahondar en la mitología que intenta crear.
Interesante a ratos, poco terrorífica y en conjunto, fallida.

El legado de Bourne es la cuarta entrega del universo creado por Robert Ludlum sobre espionaje, un 007 moderno con la cara de Matt Damon.



En esta.ocasión tenemos una especie de spin-off, protagonizado por Jeremy Reener que repite, en parte, sus últimos roles en películas como "Los Vengadores" o "The town".
La trama corre paralela a la entrega anterior con una historia paralela de agentes infiltrados, drogas estimulantes, terapias génicas y persecuciones sin fin.
Al final resulta que la implicación con la saga anterior es meramente circunstancial, un simple reclamo y una manera de anclar la película a un contexto conocido, pero aun así se desperdicia mas de media hora de metraje en explicar el resto, llevando la película hasta las dos horas y pico, excesivo a todas vistas.
Entretenida a ratos, digna pero demasiado densa y desaprovechada.
Que distante de ese trailer a lo Saul Bass que tanto me llamó la atención en su día.



El pacto es uno de los intentos de Nicholas Cage para volver a petarlo y poder despilfarrar todo el dinero que gane...otra vez o simplemente, ganar unos dineros para poder comer, quien sabe.



Parte de una premisa interesante pero muy sobada: a la pobre mujer de Cage, la patata humana de January Jones, le agreden salvajemente y al pobre de Nic se le presenta Guy Pierce con una ofertaza: se cargan al tiparraco que les causó tanto daño a cambio de un favor que se cobrará cuando y donde quiera.
Si, esta mas visto que el tebeo pero cumple, no da muchos rodeos y es vistosa, a pesar de tener una estética y una realización de película de sobremesa, que en el fondo, lo es.
Nic Cage tendrá que seguir comprando en el Mercadona otra temporada mas, pero seguiremos apostando por él (creo...).