lunes, 23 de junio de 2014

La Lego Película





Desde hace unos años el cine de animación remueve mas sentimientos que el de imagen real.
Quizás apela a la infancia de una generación concreta y activa el interruptor preciso dentro de nuestras cabezas.
Casi todo lo de Pixar juega en esa liga (Toy story, Buscando a Nemo,Los increíbles...) pero también peliculas imprescindibles como Coraline o Para Norman. Pelis para grandes pequeños y para pequeños acompañados de grandes.

La Lego Película entra de lleno en esa lista. Lo que en principio parece un divertimento friki basado en los juguetes de piezas y sus múltiples colecciones,se destapa como una película reaccionaria, que ahonda en el sentimiento humano de control y de lo que es normal y lo que no.
El pobre Emmet,el lego peón,es inconscientemente feliz en su anodina normalidad, siempre bajo el control de las instrucciones del Megapresi y su corporación.
 ¿Os suena? 
Debería, porque es nuestro día a día. 
Instrucciones, órdenes, loar a lo que es normal y enterrar a lo caótico, a lo diverso.
Pegamento contra la originalidad.



Y todo esto se relata en la película entre grandiosas escenas (¡Batman!) y persecuciones alocadas pero estalla cuando el niño pequeño que todos tenemos se enfrenta al adulto de traje que somos, seremos o debemos ser.

Que nunca os gane el hombre del traje, que no peguen vuestra imaginación a los bloques del orden y la realidad.
Y si queréis hacer un sofá litera, lo hacéis y punto. 
Película ejemplar, sigamos jugando.

miércoles, 18 de junio de 2014

Al filo del mañana






El terreno de los blockbusters es complejo, casi de arenas movedizas. Grandes presupuestos que se juegan su exito a la baza de un trailer épico y afortunado que lleve a la gente a llenar las salas. En este mundo de explosiones no siempre la calidad se corresponde con el éxito y parece ser que Al filo del mañana va a ser uno de esos ejemplos.
 
Al filo del mañana es una gran película de ciencia ficción, a pesar de parecer un refrito de ideas ya vistas. Una invasión extraterrestre, los terribles miméticos, asolan Europa pero los humanos han conseguido una victoria gracias a una heroína de guerra (Emily Blunt) y a la tecnología de las chaquetas, exoesqueletos armados hasta los dientes.
Tom Cruise vuelve al terreno del fantástico, muy metido en el desempeño accidental de un militar que no debería estar allí pero, y ahí el giro de la trama, ve repetido su día una y otra vez.
Atrapado en el tiempo y Aliens en una sola película.
Perfecto.



El ritmo es constante, muy entretenida y con un punto de humor excelente. Entre muerte y muerte quedan escenas espectaculares como el primer desembarco o su tramo final en una gran ciudad asolada.

¿El único problema? Su final, en concreto sus últimos minutos, que no casan muy bien con el resto y buscan una resolución algo forzada. 



Pero el resto es puro entretenimiento, con un aroma a película de videoclub, desenfadada, de las que veías de manera compulsiva en tus veranos cuando eras un crío, con chispazos de Bill Paxton, muy buenos efectos especiales y unos enemigos bastante originales y mortíferos, válidos para cualquier gipo de situación. La dirección de Doug Liman (El caso Bourne) es ágil, sin caer en los problemas clásicos del género en los últimos años y cuenta con una pareja de protagonistas con una química nada forzada.

¿Pasará desapercibida entre el público general como otra película flipada de Tom Cruise?
Si, sin duda. Hay que reivindicarla como uno de los mejores blockbusters de los últimos años. 
Disfrutadla. 

domingo, 8 de junio de 2014

X men: Días de futuro pasado




Con el éxito de las películas de superhéroes,ya un género es si mismas, era de justicia modernizar aquellas que abrieron camino hace mas de una década.
El X men de Brian Singer fue pionera en muchas cosas, mejorada a la enésima potencia en la tremenda X men 2. A la Fox se le pusieron los ojos con el símbolo del dólar y permitió cosas como X men 3 o X men orígenes: Lobezno (Lobezno inmortal vamos a salvarla de la quema,aunque sea por poco).

First Class puso las cosas en su sitio gracias a un buen guión, un casting excelente y a Matthew Vaughn, siendo mi favorita de la franquicia.

Estos días de futuro pasado vienen para unificar ambas vías, lo viejo y lo nuevo, utilizando a Lobezno como eje central. Los X men de un futuro aterrador deciden enviar al bueno de Logan al pasado, años 70, para evitar una desgracia que les llevaría, inexorablemente, a un paso de la extinción.
¿Les habrá salido bien la jugada?



Condensar en dos horas una trama de dos cómics americanos no parece tarea difícil, sobre todo cuando los personajes ya son conocidos. Aún así las conversaciones copan gran parte del metraje,relegando la acción a secuencias muy espectaculares (el inicio,el Pentágono, su parte final) y colocadas en el metraje de manera milimétrica.
De Singer no hay nada malo que decir, brilla en muchas escenas y otras veces resulta correcto. Quizás sea su defecto, no consigue cerrar una película realmente redonda. La escena inicial marca el desarrollo del film ya que en 10 minutos están todas las cartas sobre la mesa. 
Un logro, sin duda.



En la dualidad pasado/futuro se presentan un montón de personajes, donde los del futuro pierden protagonismo, excepto en el tremendo arranque del film. 
Y eso es una pena.

Hombre de hielo, Tormenta (Halle Berry que entra en el metraje por los pelos), Sendero de guerra, Bishop, Fuego solar, Blink, Coloso y Kitty con un diseño X force no merecen un paso tan de puntillas, tan de relleno. Tampoco pequemos de pardillos, ya hay diseño y funcionan bien en pantalla, quizás los volvamos a ver...
En el pasado tenemos a Mercurio (Evan Peters) con una escena excepcional... Y poco mas. 

Lobezno es el nexo entre ambas historias, aunque en el comic era Kitty, y es una elección lógica. Hugh Jackman es el personaje mas reconocible de la saga y del cine superheróico, junto con el Tony Stark de Downey Jr. y su presencia en un monstruo de 200 millones de presupuesto no puede limitarse a un cameo como en First class



Hugh Jackman brilla como siempre pero cuando lo unes a James McAvoy como un Xavier destrozado después de lo ocurrido en la película anterior al que solo le queda Hank (Nicholas Hoult) y a un Michael Fassbender que resulta ser mas Magneto que Ian McKellen (quién me lo iba a decir...), se forma un trío que harían buena cualquier película.

Cualquiera. 

Hasta Dirty Dancing.

Pensadlo.

Jennifer Lawrence repite como Mistica, muy espectacular aunque con un protagonismo excesivo y algo cargante, allanando terreno para su rumoreada película en solitario.
Peter Dinklage resulta una excelente elección como Trask, con poca aparición en pantalla pero muy poderosa. 
El dúo cómico Patrick Stewart e Ian McKellen vuelven a ser Xavier y Magneto, tan bien como siempre, con una conversación muy emotiva en lo que parece un adiós a la saga.



Argumentalmente poco mas se le puede pedir. Hay viajes temporales, un intento por unificar todas las películas en una sola línea que, por cierto, deja colgando a X men 3 y X men orígenes: Lobezno y es que parece que Singer ha vuelto a hacer lo mismo que en su Superman returns: enlaza la historia donde quiere y deja el resto en el aire. Esas dos entregas de la saga mutante no tendrían sitio visto detalles del final. 
Veremos si en la próxima entrega (X men: Apocalypse) en 2016 aclara algo al respecto. 

En resumen, una excelente película de entretenimiento, una digna sucesora de First class aunque peor en su conjunto y que deja un futuro brillante para la franquicia, visto lo visto en la escena postcréditos.


Ahora bien, quejas de un fan:

Days of future past tiene parte del material visual mas potente de la Marvel de los 80: Las portadas de ambos números, las tumbas de los héroes... Totalmente desaprovechado.

Por ley, si está Coloso y Lobezno hay que hacer una bola rápida.
Siempre.



Lobezno desaparece de pantalla al final de la peli de manera correcta pero demasiado facilona. Molaría mas así:



Mercurio impresiona pero solo tiene una escena. Además tiene una hermana muy molona y un enlace familiar muy curioso e insinuado en la peli. Me imagino que en Los Vengadores 2 los veremos mejor, aunque diferentes.
 Fox, se os han adelantado.

Los Centinelas están bien pero los del futuro me resultan demasiado Matrix. Prefiero los robots rosas gigantes...

 
 

lunes, 26 de mayo de 2014

Higadillos revueltos

Y así como vino,se fue la segunda temporada de Hannibal.



Tengo que ser sincero: no es una serie para todo el mundo, ni para todos los estómagos. Se le puede tachar de lenta, pedante, liosa, algo tramposa... Pero estos adjetivos no la lastran en ningún momento, terminando la temporada de manera magistral.

¿Por que merece un puesto alto en mi molómetro?
Vamos a despedazarla.



Tiene un mérito enorme que sepamos como va a discurrir la historia y nos enganche. Se basa en las películas y, sobre todo, en El dragón rojo de Thomas Harris,primera novela de la saga, pero la serie da un rodeo y complica mas la historia. Se gana un plus de truculencia, de mala leche y de jugueteos psicológicos malsanos. Bryan Fuller pone toda la carne en el asador y sin tapujos, se lanza a construir historias y conexiones nuevas. 

Apartado visual y musical muy potente. Elegante, inquietante, muy rompedor.

 

El grupo de protagonistas, todos ellos impecables, empezando por Mads Mikkelsen como Hannibal Lecter, brillante en el final de temporada y siguiendo por Hugh Dancy como Will Graham, estableciendo una relación que evoluciona capítulo a capítulo, en una dirección imposible.

Es una serie para ver con el estómago vacío y los oídos despejados. Tiene unos diálogos poderosos,a veces indescifrables, casi crípticos, que soportan parte del peso de la serie.
Pero como buenos aficionados a la casquería, las escenas de crímenes se llevan la palma. Asesinatos imposibles, barrocos, tremendamente complejos y llenos de matices, que aparecen en cada capítulo, complementados por los extraños platos de comida que prepara Hannibal.



Un diamante en bruto, una gran serie salpicada,quizás, por su injusto papel de precuela forzada. 

Dejad que os atrape.  


sábado, 8 de marzo de 2014

True detective

Advertencia: Este post está hecho sin tener en cuenta los dos últimos capítulos de la serie.


Como un oso que sale de su letargo invernal para comer bayas, aparearse o masacrar de manera sangrienta a chiflados documentalistas amantes de los plantígrados (algún día hablaremos de eso) reaparezco para dar la chapa con True detective, serie de culto sin haber finalizado su primera temporada.

Producida por HBO, emitida en España por Canal +,  la serie es un drama policíaco, con dos actores reconocidos en los papeles protagonistas como son Woody Harrelson y Matthew McConaughey, además de producir el show.
Tenemos un extraño asesinato, casi ritual en los años 90 y una investigación actual donde se cruzan datos y testimonios.
Siendo sincero la trama no va mas allá de un policíaco estándar como The killing por ejemplo, pero con extras.

El primer plus son las actuaciones: Matt se come el papel,la pantalla y a la madre que lo parió, con su Rusty Cohle filosófico,nihilista,incomprendido y desquiciado.
Woody no se queda atrás con el provinciano Marty Hart, padre de familia, borrachín y algo ligero de cascos,con tendencia al autoengaño y con una Michelle Monaghan como sufridora Señora Hart.
Dos polos opuestos de fuerte carácter y perfil autodestructivo. Dos detectives de diferentes escuelas que se ven intoxicados por el caso que investigan, entrando en contacto con la oscuridad latente en su interior.

El segundo extra nos lo da la localización, esa Louisiana sucia, grasienta, triste, pobre... La Norteamérica profunda que Matt ya nos enseñaba en Mud o Killer Joe, dos joyitas donde el tipo que había protagonizado bodrios infumables despuntaba como actor.
Imprescindible verla en versión original, por supuesto.

La tercera sorpresa es su estilo propio, no voy a ensalzar el plano secuencia del tiroteo pero es una serie llena de pausas, conversaciones imposibles, brillante fotografía y finales que, sin ser cliffhangers apoteósicos, te enganchan a seguir.
La música también ayuda, con una cabecera de Museo.


True detective es una serie que brilla en todo pero no debería llamar la atención más de la cuenta. Una joya de la televisión casi sin quererlo, con referencias al policíaco mas clásico, a Lovecraft, Chambers y el relato rural norteamericano.
Tengo la intuición de que su final va a defraudar pero el resto es tan bueno que compensa aunque no sea una serie para todo el mundo. Salvando las distancias me recuerda a Hannibal, otra enorme serie, con su tono quedo y con dosis de salvajismo y que aparecerá por este blog en algún momento.

Engancha, se mete dentro de tu cabeza y durante una hora estás sudando en Lousiana, entre pantanos, edificios en ruinas, personas ruinosas, Iglesias y combo de Whisky y cerveza bajo luces de neón. Nic Pizzolatto y Cary Fukunaga han creado un monstruo impredecible, de sesuda apariencia pero fácil fondo y tiempos desestructurados y que seguirá en una segunda temporada con otros protagonistas.
Imprescindible.

domingo, 21 de julio de 2013

Expediente Warren.The Conjuring

The Conjuring es tan buena que parece filmada en los años setenta, guardada en un cajón y rescatada ahora mismo, a tiempo para su estreno.

¡BAM!
Primer disparo, a bocajarro.



James Wan continúa forjando su carrera con una imparable progresión, con un estilo propio que llega a depurar al máximo en esta película, alcanzando el estatus de maestro del terror.

La historia, basada parcialmente en hechos reales, presenta a los Warren (Patrick Wilson, que repite después de pasarlo fatal en Insidious y que volverá en Insidious Chapter 2 a final de año y Vera Farmiga), investigadores paranormales, que se hacen cargo de un extraño caso en la propiedad de la familia Perron.
Quizás nada fuera de lo común y parece que ya la hemos visto mil veces pero Wan se encarga de manejarla a su estilo, incorporando su toque personal.
Es una película de terror, pero eso no quiere decir que caiga en los convencionalismos formales que han ido reduciendo el antaño prestigioso género (la época dorada de los 70), a productos de consumo rápido, carne de dvd, llenos de sustos insípidos, ideas recicladas, chicas gritando, exorcismos improbables y dudosa calidad.
The conjuring esta hecha de otra pasta, es una película muy buena, independientemente de su género, con una ambientación asfixiante y una cámara inquieta, sin recurrir al susto rápido y fácil, sino al juego largo con el espectador, con escenas repletas de tensión y planificadas a la perfección para agarrarte fuerte y evitar que pierdas la atención.



Dead silence e Insidious son parte de los cimientos sobre los que se construye el Expediente Warren y se podrían considerar versiones primerizas de ella, aunque tremendamente meritorias. Hay elementos comunes: muñecos, fantasmas, secretos y el misterioso mundo mas allá de la consciencia humana pero es aquí donde todas las piezas encajan a la perfección, sin que nada chirríe. Hasta el reparto ayuda, apoyado en dos actrices, Vera Farmiga y Lili Taylor, que realizan un trabajo excepcional.

The conjuring es un ejemplo de que el terror y el horror pueden dar buenas películas, ademas de cumplir el objetivo de asustar, pero sin centrar su atención en el susto barato. Es una película perfectamente planificada, construida poco a poco, sin acelerones y que utiliza las bases del género, de las películas de hunted house para refrescarlo (la pelotita de Al final de la escalera, por ejemplo) y añadir nuevos elementos que veremos repetidos hasta la saciedad (esas palmaditas...).

James Wan dice que se retira temporalmente del terror para abarcar nuevos géneros, después del estreno de Insidious Chapter 2 en otoño.
Es ese tipo de cosas que te puedes permitir cuando tocas techo pero vuelve pronto, con tus muñecos y tus terrores.
Imprescindible.

domingo, 7 de julio de 2013

Star Trek: En la oscuridad

En el mercado actual, las secuelas de una película de éxito son necesarias, pensadas y calculadas casi al mismo tiempo que el film inicial. En el caso de la saga Star Trek, las secuelas son casi una plaga, innumerables a lo largo de las diferentes versiones de la serie original de televisión, con unas diferencias de calidad abismales.

J. J. Abrams lo tenía clarísimo, su versión del 2009 debía tener una secuela a sus manos, justo antes de emprender el salto galáctico al enorme reto de Star Wars.
Star Trek: En la oscuridad es una segunda parte, un blockbuster veraniego de una franquicia veterana y revitalizada años antes. Repiten los guionistas: Roberto Orci, Alex Kurtzman y Damon amado/odiado Lindelof, repite el reparto (Chris Pine, Zachary Quinto, Zoe Saldana, Karl Urban, Simon Pegg, John Cho y Anton Yelchin) y repiten las sensaciones de hace unos años. Muy buena película, entretenida, espectacular pero acomodada, perdiendo parte del factor sorpresa que la novedad traía a la entrega anterior.



No hay mucha sorpresa gracias a la extensísima campaña de publicidad y a los dos meses de retraso respecto al estreno americano, la amenaza está representada por un soberbio Benedict Cumberbatch, el Sherlock de la genial serie de la BBC, un terrorista que amenaza a la Federación. Sin entrar en harina ni spoilers, Cumberbatch se luce en los momentos que puede que quizás no sean demasiados pero muy bien dosificados a lo largo del metraje. Y es que este hombre, con una mirada, intimida.
Entre las nuevas incorporaciones al reparto encontramos Alice Eve y el gran Peter Robocop Weir con un papel bastante memorable.

Ninguna pega al aspecto visual, técnicamente impecable, con efectos brillantes y si no tienes problemas con las luces de Abrams (hay un par de escenas en el puente de la Enterprise donde los destellos son insufribles) la disfrutarás de sobra. Mención aparte a la banda sonora de Michael Giacchino, espectacular desde el primer minuto.



La película se mantiene, durante las dos horas de duración, a un nivel muy alto, tanto de calidad como de entretenimiento. Combina a la perfección la espectacularidad de las escenas de acción (el prólogo, como ejemplo perfecto) con partes de diálogo, con un sentido del humor muy de agradecer, sobre todo a cargo de Bones o Scotty.
El eje argumental de la película, ademas de la amenaza Cumberbatch, reside en la dualidad Kirk / Spock, uno demasiado humano y otro muy vulcaniano.
Visceralidad contra matemática racionalidad que deben de buscar un punto de equilibrio común para que todo funcione.

La película lo tiene todo y usa sus armas a la perfección para ser un entretenimiento brillante pero hace inevitable el volver siempre a una entrega anterior de la saga y eso es lo que se echa en falta, si nos ponemos exigentes. Un poco mas de riesgo, añadir un toque de aire fresco y alejarse del canon marcado anteriormente. Es solo una pequeña queja, echar en falta una pizca de sal que hubiese sido la guinda perfecta al renacimiento de la franquicia en la gran pantalla.
Pero no se puede tener todo y lo que hay y tal como está, es francamente brillante.

Clásica y modélica, no os la perdáis.

domingo, 2 de junio de 2013

A walk on the wild side

Triple sesión malsana: ManiacThe lords of Salem  y Stoker, tres películas que es imposible que dejen a uno indiferente y sentado tranquilamente en el sofá, de esas cintas realizadas para remover... tripas, por supuesto.

Maniac (Franck Khalfoun, 2012) es un remake de la película del mismo título de 1980, dirigida por William Lustig y, en este caso, llega en forma de coproducción Francia\USA con Alexandre Aja como productor y guionista.
La película nos pone en la piel de Frank Zito, un temible Elijah Wood, un tipo raro que vive rodeado de maniquís y traumas de infancia y con una malsana obsesión: acechar mujeres y cortarles la cabellera.
Cosas de la vida.



Estableciendo un paralelismo mas que evidente, Maniac es el Drive de lo trash. Un estilo visual impecable, impactante y centrado en su protagonista, prácticamente en primera persona, poniéndote en la piel del killer, en sus propios ojos. La tensión no se supera fácilmente y muchas veces cuesta quedarse con el punto de vista de Frank, tomando como referencia las manos, la vista y la voz de Elijah Wood, poco visible pero muy presente en la película, con un excelente trabajo.


Éste punto de vista favorece la implicación personal del espectador con la mente destrozada del protagonista, a medio camino entre la pena y el horror mas profundo, una perfecta disección de la mente psycho.
Sus primeros minutos, hasta la aparición del título, son un perfecto reflejo del resto de la película: tensa, cruda, desagradable, hasta su sangriento final.
No apta para mentes sensibles pero absolutamente recomendable.

"The Lords of Salem" (Rob Zombie, 2012) es pura polémica. No creo que haya un punto intermedio, o te gusta o la odias, pero no debe existir sitio para la indiferencia.



El argumento tiende un puente entre el pasado y el presente, con una locutora de radio (Sheri Moon Zombie) que recibe un extraño vinilo de un grupo desconocido,  The Lords. Su vida comienza a descender por una extraña espiral hacia el mismo infierno.

La historia en sí no es ninguna maravilla, la verdad. Tenemos brujas, maldiciones y al demonio, con un toque musical y una investigación histórica. Bien, lo justo.
Donde destaca, sin lugar a duda, es en su aspecto visual y conceptual.
El demonio en una cruz roja de neón. Tal cual.
Las actuaciones van justitas, empezando por la mujer del director y protagonista, pero destacan la tripleta de señoras, esa especie de "chicas de oro" algo raras.



Atmósfera inquietante, apariciones imposibles y un frenesí final que pone el broche perfecto a la película. Quizás Zombie peque de ambicioso, intente acercarse al (atención a lo que voy a decir) delirio visual mas propio de un Kubrick lisérgico pero mas basto y con tendencia a la provocación.
La cuestión es que funciona, pese a su déficit de guión e impacta.
¿Una escena?: Heidi entrando en el apartamento número 5 para comprobar lo que hay, en realidad, en su interior.
Excelente.
No es película para dejar reposar, es de visionado inmediato, visceral.

"Stoker" es, sin duda, la película mas redonda de las tres de esta sesión. Dirigida por un Park Chan- Wook (director de la imprescindible Oldboy, entre otras) que sigue sin renunciar a su particular ritmo narrativo (¿arrítmico?) y un estilazo visual que quita el hipo, la clave del film recae en el guión, minucioso y malicioso, escrito por, atención, Wentworth Miller, mas conocido por ser Scofield, el escapista tatuado de Prison break.



India (Mia Wasikowska) pierde a su padre en un misterioso accidente, quedándose sola con su madre (Nicole Kidman). Pero la irrupción de su desconocido tío Charles (Matthew Goode) cambiará por completo su vida y su forma de pensar y actuar.

Lo peor que te puede pasar es que te cuenten demasiado de la película. Avanza lenta pero segura, incorporando progresivamente piezas al puzzle que plantea la personalidad de India.
Mia Wasikowska resulta una protagonista excelente, con una interpretación muy buena, llevando al personaje al borde de la vida adulta sin dejar atrás su adolescencia. Nicole Kidman resulta una creíble mujer de plástico, despreocupada y Matthew Goode inquieta solo con su presencia, extraña e incomprensible.



Ritmo lento pero constante, con mucha fuerza visual y que va añadiendo ideas que progresivamente van tomando cuerpo con el metraje.
No es una película fácil, de las de recomendar a todo el mundo, pero es un film excelente, tanto en su ejecución como en su guión.

Perturbadora, elegante, consistente.
Muy recomendable.