Reseñas

viernes, 29 de septiembre de 2023

"Un payaso en el maizal" - Adam Cesare / Dimensiones Ocultas

Creo que ya nos vamos conociendo, ¿verdad?
Sabéis que tengo debilidad por ciertas cosas y, si una novela me gusta mucho, muchísimo, suelo avisar.
"Un payaso en el maizal" de Adam Cesare, en castellano gracias a Dimensiones Ocultas, era una de mis novelas más esperadas del año y ha llegado a mis manos con un hype fuera de control.
Aún así, no me ha decepcionado
En absoluto.
Así que estáis bajo aviso: es una de mis novelas favoritas del año y da un giro al slasher, tan inteligente y actual, que se convierte en una obra generacional.
Frendo acecha, tened cuidado...







Titulo: "Un payaso en el maizal"
Autor: Adam Cesare
Traducción: Roberto Carrasco.
Cubierta: Suspiria
Páginas: 285
Tapa blanda con solapas.

GANADORA DEL PREMIO BRAM STOKER 2020 A MEJOR NOVELA YOUNG ADULT

Quinn y su padre se mudan a Kettle Springs en busca de un nuevo comienzo, pero no tardarán en descubrir que debería haber sido el último sitio al que ir... Porque Frendo, la mascota del pueblo, no solo es un payaso que da grima. Es también un payaso homicida dispuesto a poner patas arriba las reglas y los tropos de las películas de terror. 
¿Crees que lo sabes todo sobre los slashers? Eso es porque no has entrado en nuestro maizal...

Un apunte, antes de empezar. A partir de ahora voy a subir las reseñas en audio, en ese reproductor que tenéis justo a continuación, en la parte lateral derecha del blog y en iVoox. Espero que mi voz no os provoque pesadillas...






¿Habéis visto muchos slashers?
Ya sabéis: ese género cinematográfico, famoso en la década de 1980, en el que misteriosos asesinos terminaban con la vida de jóvenes inocentes (o no tan inocentes). Luego tuvo una especie de reformulación a mediados de los 90 gracias a "Scream" y ha ido transformándose, mutando, hasta nuestros días.
Y es frecuente, desde hace unos años, su paso a la literatura. Desde "El único indio bueno" o "La noche de los maniquís" de Stephen Graham Jones, "Grupo de apoyo para final girls" de Grady Hendrix o "Las supervivientes" de Riley Sager, entre otras. 
Pequeñas variantes de un estilo clásico, virando entre lo comercial, el humor o aspectos más psicológicos.
Pero quizás faltase un cambio de base, de los motivos y fundamentos de la historia más que de su estética o ritmo, capaces de dar un salto generacional al género.
Pues eso, a grandes rasgos, es lo que ha conseguido Adam Cesare con "Un payaso en el maizal".
Vayamos por partes.

La historia, el argumento, es quizás el punto más clásico del libro.
Clásico, que no flojo.
Kettle Springs, Missouri. Ahí es donde van a parar Quinn Maybrook y su padre desde la gran ciudad de Philadelphia. Kettle Springs es un pequeño pueblo, en recesión debido al cierre de fábrica de sirope de maiz Baypen, que tiene algunos problemas con sus jóvenes y ciertas historias del pasado.
No quiero revelar mucho del argumento, eso es parte de vuestro trabajo, pero Cesare sabe exprimirlo al máximo, tanto en sus partes más convencionales como con ideas actuales.
"Un payaso en el maizal" sigue el típico esquema de un slasher: una misteriosa escena inicial, una primera mitad pausada, con mucha información sobre personajes, relaciones y los misterios de Kettle Springs y un punto clave, una fiesta, en la que la historia salta por los aires y nos lleva, con un ritmo frenético, hasta el final.

Kettle Springs es el entorno que da forma a la novela. Un pequeño pueblo del medio oeste norteamericano, con una economía sustentada en negocios familiares y la extinta fábrica de sirope de maiz Baypen. Un sitio de esos que conocemos de memoria gracias al cine y la literatura, casi puedes ver cómo se articula desde una calle principal y donde cada familia se conoce desde hace generaciones. 
Nada excesivamente nuevo aquí, esto ya lo hemos visto, pero Cesare consigue darle aire fresco al alejarse de cualquier tipo de nostalgia. Kettle Springs es norteamerica, es el mundo, en miniatura, un mundo en la era de la desinformación, del miedo y el odio, un mundo (post) Trump, amplificado por su localización en el conservador medio oeste. Adam Cesare introduce elementos económicos (una recesión galopante), culturales y sociales, tan actuales como si salieses a la calle ahora mismo.
Todos esos condicionantes se dan la mano en el siguiente punto: los personajes.

¿Novela de terror, un slasher? Personajes planos y tópicos, podríamos pensar.
En parte debe ser así, si no el terror que tanto nos gusta no funcionaría, pero Adam Cesare consigue que los personajes, en parte algunos de ellos, sean los puntos fuertes de la novela.
Los adultos de "Un payaso en el maizal" son, eso, adultos. Desde el sheriff Dunne hasta cualquiera de las madres y padres que llenan Kettle Springs. Viven atenazados por las fake news, angustiados por las crisis económicas, aterrorizados por el cierre de Baypen, intentando recuperar el espíritu de Kettle Springs celebrando el desfile del Día del Fundador. 
Y lo más importante: viven alejados de las personas jóvenes, no entienden su mundo, su uso de redes sociales, la ligereza de sus acciones. Un conflicto generacional cimentado en el mundo actual, no en que los jóvenes escuchan rock y no van a misa.

Justo ahí, en los personajes jóvenes, es donde Adam Cesare triunfa. 
¿Hay típico tópicos? Ya os lo decía, claro que hay, pero el conjunto es excelente.
Adolescentes que suenan justo a eso, a adolescentes, pero actuales, no a las voces que autores más desconectados del mundo real construirían. 
Chicos y chicas preocupados por la repercusión de sus redes sociales, de las visitas a sus barbaridades en YouTube, de triunfar socialmente, de disfrutar, de provocar y de equivocarse. 
Adolescentes adolescentando.
Y hay un amplio abanico, desde Cole Hill, heredero de la familia dueña de Baypen (¿sabíais que tenía una hermana que...?), hasta Matt Trent, su eterno compañero y promesa del fútbol americano o Tucker Lee, siempre causando problemas, pasando por Janet, siempre perfecta, Ronnie Queen, una peligrosa fuerza de la naturaleza o Ruston Rust Vance, ¿el perfecto boy next door?
Pero, sobre todos esos personajes , está nuestra protagonista: Quinn Maybrook.


La importancia de las protagonistas (en este caso) en el terror es fundamental. 
¿Sabéis eso de las final girls? Pues por ahí van los tiros.
No os voy a decir si Quinn es que una final girl o no, eso lo debéis descubrir con la lectura, pero es un personaje con el que conectas inmediatamente y que tiene un buen montón de información, implícita y explícita.
Quinn acaba de perder a su madre y viaja con Glenn, su padre, desde Philadelphia a Kettle Springs para hacerse cargo de una consulta médica vacante. 
Primer punto de interés: el clásico tropo de chica nueva de ciudad en pueblo pequeño. Quinn va a ser, sin buscarlo, el punto de atención de Kettle Springs y del instituto: "la nueva", "la chica de la ciudad", etc. 
Pero hay más. 
Decía (y repetiré mil veces) que Adam Cesare ha hecho un libro ACTUAL (así, con mayúsculas) así que Quinn tiene conflictos actuales. 
Problemas de adaptación, de choque con su padre y toda una historia de salud mental, reflejada de manera tan sencilla como directa. Cesare deja flotando, además, otros elementos, como ciertos aspectos racializados de Quinn marcados, quizás , por las reacciones de sus compañeros no solo por ser una chica de ciudad, la relación entre Quinn y su padre afrontando la perdida de su madre y esposa y su visión de la realidad, la necesidad de Quinn de tener amistades pero no a cualquier precio, etc.

"Un payaso en el maizal" es el libro que me gustaría haber leído en mi adolescencia pero que ahora, en mi adultescencia, atesoro como un milagro. Es un slasher moderno, actual. No hay nostalgia, no hay elementos ochenteros más allá de los propios del género.

"Un payaso en el maizal" es una novela de corte young adult pero es, en esencia, un slasher (¿acaso no son todos los slashers para jóvenes adultos?). Así que hay terror, bueno, más que terror hay tensas escenas de sangre y sustos. 
Que no os engañen sus pausados primeros capítulos: a partir de cierta escena (sabréis cual...) vais a disfrutar de un buen espectáculo de giros argumentales, acción, situaciones tensas y un festival de sangre. 
Comedido, claro, no esperéis un "Terrifier".

Un buen slasher también se define por su killer. Aquí tenemos a Frendo, antigua mascota de Baypen, cuya cara de payaso sonriente con sombrero está por todas las fachadas de Kettle Springs. Un elemento más para el ajado orgullo de Kettle Springs.
Frendo, personificado en una máscara y ropa oscura, acecha y aterroriza, porque pocas cosas dan más miedo que un payaso en un maizal. 
La estética del asesino es importante y Adam Cesare logra construir algo icónico pero también importa la motivación (¿escuchas, "Scream 3"?). No os voy a destripar la novela, obvio, pero la motivación de Frendo es la pieza que faltaba para redondear el conjunto. Una decisión valiente y muy en sintonía con el resto de la novela.

Todo esto estaría muy bien pero no funcionaría si Adam Cesare no pudiese plasmarlo en el papel. 
Un inciso: ante la llegada y el hype que arrastraba con "Un payaso en el maizal", decidí leer "Video Night", primera novela de Adam Cesare. Luego arrastré a mis compinches de LibroGusano y el resto está YouTube



En "Video Night", además de encontrarme una novela llena de ideas chulísimas, descubrí una historia mejor escrita de lo que parece. "Video Night" tiene diez años (incluso más...) y Cesare no ha dejado de escribir, crear, ver y publicar, así que imagináos la evolución.

"Un payaso en el maizal" es una novela muy visual, con capítulos cortos, llena de ritmo y tensión. Crea una atmósfera única alrededor de Kettle Springs, sus misterios y personajes para volverse cruda y salpicar en sus escenas de terror, cuando Frendo se convierte en una amenaza que llena las páginas.
También consigue dar forma a una galería de personajes adolescentes muy creíbles, a ratos odiosos y a ratos adorables, con unos diálogos y comportamientos actuales.
A todo eso sumamos lo que se intuye en el libro, esa crítica al mundo actual, lleno de odio e intolerancia, al control de la gente mayor sobre los jóvenes, la importancia de la salud mental y hablar sobre ella, etc. 
Y, claro, la necesidad de que nuestros queridos adolescentes metan la pata. Si no no habría terror.
A la mezcla hay que sumarle el conocimiento profundo del cine de terror y cultura popular que tiene Adam. Es imposible ver las referencias, las ideas, los tópicos a los que le da la vuelta y usa a su antojo. Todo un festival que promete continuar con "Frendo lives" (abril de 2024 en Dimensiones Ocultas).


"Un payaso en el maizal" tiene todo lo que su título promete y mucho más
Maneja, además, unas cantidades importantes de todos los elementos que me gustan. 
Y no es poca cosa porque, premio Bram Stoker a mejor novela young adult aparte, el ansia que tenía por leerla no era medible.

"Un payaso en el maizal" es un slasher moderno, actual. No hay nostalgia, no hay elementos ochenteros más allá de los propios del género. Un libro enraizado en la actualidad y con un grupo de protagonistas jóvenes que son jóvenes actuales. 
Adam Cesare consigue dar forma a una novela generacional y muy valiente, aportando un montón de ideas de actualidad. Ideas que la ponen en sintonía con "Holly" de Stephen King (mi lectura actual y que por eso la tengo en mente) o "Los sonámbulos" de Chuck Wendig. 
En este mundo real lleno de odio y miedo, de mentiras y límites, de nostalgias vacías.

Frendo da lo que promete: una némesis icónica de Quinn y sus amigos, con tres o cuatro escenas, largas y sangrientas, que elevan el libro a una categoría superior. 
Y un final a la altura del conjunto, valiente.
Un libro con un ritmo altísimo, todo un best seller, pero que se aleja del típico pasapáginas, a poco que vayas con la mente abierta y receptiva a au propuesta
Recordad: es un libro de jóvenes actuales, aunque ese no sea su único público, con lo cual, si peinais canas como un servidor, tenéis que hacer el esfuerzo de conectar con el adolescente en vuestro interior. No con el que veía "Los Goonies" (que también) si no con el, o la, que seríais hoy en día. 

No me puedo imaginar otra casa para la edición en castellano de "Un payaso en el maizal" que Dimensiones Ocultas
Encaja como un guante en su propuesta, hasta convertirse en uno de sus títulos estrella y mi top 1 particular. 
Por cierto, ni me pagan ni me regalan ejemplares: soy suscriptor desde el dia 1 y pago mis libros. 
Ojalá me sobornasen, la verdad.
La portada de Suspiria no tiene nada que desmerecer a la original (creo que la supera, con creces) aportando ese plus de estética al libro. 
Traduce Roberto Carrasco pero un poco más comedido que en ocasiones anteriores. No os preocupéis, tenéis alguna de sus perlas en forma de diálogo adolescente. 

"Un payaso en el maizal" es el equivalente literario a las nuevas películas de terror que actualizan el género. 
Hace poco, por ejemplo, vi "Háblame" ("Talk to me") y reconocía ciertos elementos del libro. Quizás esa visión de la juventud actual que, poco a poco, debe ir generalizándose, actualizándose.
Es el libro que me gustaría haber leído en mi adolescencia pero que ahora, en mi adultescencia, atesoro como un milagro y no puedo hacer más que recomendarlo, tanto a adolescentes y a padres y madres como a fanáticos del terror con las miras puestas en el futuro. 

Hay un puñado de autores de terror contemporáneos sobre los que estoy seguro que voy a leer todo lo que vayan publicando. En esa lista están, entre otros, Grady Hendrix, Stephen Graham Jones, Hailey Piper... y ahora, Adam Cesare.


Payasos / Slasher / Adolescentes / Maizales / Cultura pop / Crisis de identidad / Conflicto generacional 

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