Una cita a ciegas a medianoche en un cementerio abandonado puede que no le parezca la mejor idea del mundo a una persona medio cuerda.
Pues no lo se, la verdad, eso depende de muchas cosas. Pero de lo que estoy seguro es de que es una frase magnífica para arrancar una novela.
Amantes espeluznantes (o Spooky Lovers en su versión en inglés) es la segunda novela publicada de J.V. Gachs, esta vez en Dimensiones Ocultas, y llega después del impacto que fue Epifanía, su novela debut editada por Dolmen, en castellano, y por Sobelo Books, en inglés.
Por puntualizar y porque puede que suene extraño, Gachs es una autora española que también publica sus novelas en inglés, como segunda lengua (es decir, no traducidas, si no escritas en inglés).
A lo que iba.
Amantes espeluznantes arranca así, con dos mujeres teniendo una cita a ciegas en un cementerio monumental abandonado, después de conocerse en una app de citas llamada Spooky lovers. Lo que una no sabe es que la otra es un fantasma, pero un fantasma de manual, de esos que se ven borrosos, y con un detalle clave: no recuerda nada de su pasado. Ni su nombre, ni su vida... ni quién acabó con ella.
Porque lo que sí tiene claro es que la han asesinado y quizás, sólo quizás, el culpable aún sigue libre.
¿Os ha picado la curiosidad, eh?
Pues no lo se, la verdad, eso depende de muchas cosas. Pero de lo que estoy seguro es de que es una frase magnífica para arrancar una novela.
Amantes espeluznantes (o Spooky Lovers en su versión en inglés) es la segunda novela publicada de J.V. Gachs, esta vez en Dimensiones Ocultas, y llega después del impacto que fue Epifanía, su novela debut editada por Dolmen, en castellano, y por Sobelo Books, en inglés.
Por puntualizar y porque puede que suene extraño, Gachs es una autora española que también publica sus novelas en inglés, como segunda lengua (es decir, no traducidas, si no escritas en inglés).
A lo que iba.
Amantes espeluznantes arranca así, con dos mujeres teniendo una cita a ciegas en un cementerio monumental abandonado, después de conocerse en una app de citas llamada Spooky lovers. Lo que una no sabe es que la otra es un fantasma, pero un fantasma de manual, de esos que se ven borrosos, y con un detalle clave: no recuerda nada de su pasado. Ni su nombre, ni su vida... ni quién acabó con ella.
Porque lo que sí tiene claro es que la han asesinado y quizás, sólo quizás, el culpable aún sigue libre.
¿Os ha picado la curiosidad, eh?