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viernes, 5 de agosto de 2016

Los misterios de la gata Holmes - Jiro Akagawa / Editorial Quaterni





Los gatos son unos animales excepcionales. Más allá de la eterna duda entre perros y gatos, si hubiese que elegir un animal que cumpliese como detective, los felinos se llevarían el gato al agua (ja-ja-ja), dejando de lado al típico sabueso estilo Sherlock. Su inquieta inteligencia, la capacidad de atención, el poder pasar desapercibidos si lo desean… esos son sus poderes de base. Holmes, la protagonista felina del libro, no podría ser menos. La gatita calicó (de las típicas de tres colores, vamos) resulta ser una gran detective, con una capacidad de deducción y de comunicación increíble. Sobre todo, teniendo en cuenta que su compañero no es otro que Katayama, un joven detective de la policía japonesa, apodado princesita por sus compañeros y un auténtico desastre en casi todo lo que se propone.

Con estos mimbres y situada en un contexto de novela de detectives clásica, la primera entrega de la colección de novelas de la gata Holmes no solo sirve para introducir a los personajes, sino que presenta un caso con varias ramificaciones, de difícil resolución. Y no tan infantil o blanco como pueda parecer. Pero vayamos por partes, como buenos investigadores.

Los misterios de la gata Holmes de Jiro Akagawa es la primera novela de la amplia saga de la gata detective, que goza de muchísima fama en Japón, con serie de tv incluida, tal y como se reseña en la fantástica introducción con la que cuenta la edición en castellano de Quaterni. Arrancó en 1978 y sigue vigente hoy en día, con 50 novelas a sus espaldas. Casi nada.

Promo de la serie de tv japonesa.



Como es característico de este tipo de novelas, la premisa principal es bastante directa: una chica aparece brutalmente asesinada y su muerte se relaciona con una prestigiosa academia femenina y una red de prostitución conformada por alumnas del mismo centro. Un escandalazo, vamos. El detective Katayama, con toda su inocencia y su despiste innato, se hace cargo del caso, a pesar de que acercarse a las mujeres no es lo suyo… En todo buen policiaco (al igual que en cualquier buen capítulo de Los Simpsons) la investigación inicial se complica, se ramifica, dando lugar a nuevos asesinatos e incluso una muerte en una habitación cerrada por dentro, las favoritas de Katayama.

Los misterios de la gata Holmes es un libro devorapáginas, uno de esos casos en los que avanzas hacia la conclusión de sus 260 páginas casi en un suspiro. Un libro muy entretenido, vibrante, divertido y fácil de leer, quizás demasiado fácil de leer (si es que eso existe, o se admite como piropo). El estilo de Akagawa resulta clave para ello: sencillo (no confundir con simple), con mucho diálogo, la cantidad justa de descripción y un ansia por avanzar de manera constante en la historia, casi sin pararse a contemplar las situaciones o en ahondar en detalles. Este aspecto, que podría verse como un algo negativo, aporta al conjunto de la novela una sencillez y un buen hacer que le sienta como un guante. Fuera pretensiones, puro y duro entretenimiento. Y con gatitos. La historia detectivesca funciona, los personajes principales cumplen y además, hay un par de claves más: la crudeza y realidad de los asesinatos y un finísimo sentido del humor que abarca toda la novela, desde su arranque hasta el final, a pesar de que en determinados momentos la trama se oscurezca un poco.

Akagawa enseñando dónde hay que dejarle los yenes.



La pareja protagonista, 50% humana 50% gatuna, es otro de los atractivos del libro. La presencia de un gato detective no debe crear reparos a la hora de leer ya que en ningún momento la trama o las apariciones de Holmes resultan infantiles ni demasiado increíbles para el desarrollo (partiendo de la base de que el libro trata sobre una gata con inclinaciones detectivescas, claro). El auténtico detective de la historia es Katayama, el ejemplo viviente del típico personaje japonés tímido, patán y casi arrollado por la vida. Vive con su hermana, sin pareja a pesar de estar cercano a la treintena (pecado mortal en el Japón más tradicional) y trabaja en la policía como detective gracias a su mentor (tanto laboral como personal), el superintendente Mitamura. Katayama se marea con la sangre, se vuelve tímido con la presencia de las mujeres, duerme en el trabajo, es olvidadizo… pero cuando se motiva, un ligero brillo de atención se activa en su mente. Resulta imposible que no te caiga bien, aunque pueda llegar a desesperar un poco. Tiene, incluso, una especie de progresión como personaje, a pesar de lo corto de la novela. No se le puede pedir más (bueno, que espabile, pero esa es otra historia…).

Si Katayama es la parte humana de la pareja protagonista, Holmes, la gatita calicó, es la felina, aunque a ratos resulte más humana que su pareja. Holmes es la gata del decano Morisaki, amigo de Mitamura y el primero que levanta el escándalo de la red de prostitución universitaria. La gata tiene total libertad para moverse por la academia y fijarse en todo lo que ocurre, pero además posee una capacidad de razonamiento y de comunicación fuera de lo normal. Ya se nos presenta como un personaje de pleno derecho a las pocas páginas de iniciarse la novela y en ningún momento se entra en el terreno de lo ridículo o lo infantil. Como decía anteriormente, el mayor obstáculo a vencer por la novela es que trata sobre una gata que ayuda a resolver casos, pero no cae en la exageración fácil. Holmes es muy lista, escoge entre amigos y enemigos y ayuda a Katayama a centrarse en pistas imposibles, pero nada más.

La gatita calicó televisiva. Un amor.


La novela, además de tener un inicio potente (en las primeras páginas ya hay un brutal asesinato) no baja la intensidad en ningún momento, con momentos de relax cómico y muertes bastante brutales. Es una novela muy recomendable para dejarse llevar y disfrutar, tanto de la trama policiaca como de la visión de la sociedad japonesa de finales de los 70, con notas al pie aclarando algunos aspectos, aunque en algunos momentos se abusa de ellas. La edición de Quaterni es muy buena, flexible, ligera, con una introducción excelente sobre el autor y su extensa obra, aunque la traducción flojea en algunos momentos con expresiones raras y diálogos con continuidad extraña, pero sin lastrar demasiado la lectura. La resolución del caso, que es a lo que todos queremos llegar al empezar, se sostiene, sin ser nada demasiado espectacular ni recurrir a artificios extraños. Un excelente añadido a la colección de grandes detectives que tiene abierta la editorial y que nos acerca títulos poco conocidos por nuestro país.

Los misterios de la gata Holmes es una presentación excepcional para una serie de personajes que funcionan a la perfección y que mantiene el nivel durante toda la lectura. Ágil, rápido, divertido y que crea adicción, es un libro muy recomendable para leérselo del tirón y esperar por la siguiente entrega, a finales de año probablemente. A mí ya me han convencido para repetir.


martes, 26 de julio de 2016

Material sensible - Neil Gaiman / Editorial: Salamandra






La creatividad de Neil Gaiman es un pozo sin fondo, un animal voraz. Se mueve como un todoterreno ante cualquier situación, ya sean cómics, guiones de televisión, novela, cuentos infantiles e incluso poesía. Cuando te salen las ideas a presión de tu cabeza, muchas mueren sin llegar a desarrollarse, quedando sin evolucionar como un pokemon de poco nivel (toma referencia de moda), así que el uso del cuento como forma de almacenar y dar vida a esas ideas resulta clave. No todas las tramas dan para una novela de 400 páginas y una adaptación audiovisual, pero si para una satisfactoria narración de 30 páginas y conseguir que salga de tu cabeza para dejar hueco a las nuevas.

El problema viene cuando las editoriales no están conformes con publicar recopilaciones de cuentos, dicho por el propio Gaiman en el brillante prólogo de Material sensible. Quedan relegadas a caprichos excéntricos de autores más o menos consagrados o a editoriales pequeñas que luchan contra viento y marea para traernos material nuevo (si, hablo de Fata Libelli, como no). Material sensible se engloba dentro de la primera categoría. Gaiman es un escritor con una legión fiel de seguidores, varias adaptaciones a sus espaldas (atención a la llegada a la Tv de American gods dentro de unos meses; tráiler de la Comic con de éste año aquí); un renombre a prueba de balas, vamos. Ésta no es su única recopilación de relatos: Humo y espejos nos llegó en 1999, a través de Norma y Objetos frágiles diez años después, con Roca, al igual que El cementerio sin lápidas (2012). También hay que tener en cuenta que la habilidad de Gaiman como narrador de relatos se puso a prueba con la serie de comic The Sandman (Vertigo, editada en España por ECC) y sus numerosas incursiones en el terreno de la literatura infantil, además de sus escarceos con otras formas de comunicación como guiones de televisión (para Doctor Who, por ejemplo) o sus lecturas y actuaciones teatrales. Un hombre del Renacimiento.

Pero a lo que íbamos: Material sensible es su última recopilación de relatos en castellano que reúne 24 cuentos y poemas, 25 si tenemos en cuenta la Introducción que, en éste caso se puede considerar un relato más por su contenido. Como en todos los libros de esta índole, de tantos relatos y que llega a las casi 400 páginas, tenemos un poco de todo, en temática, desarrollo y calidad, pero en conjunto el nivel es bastante alto.

A Gaiman siempre me lo imagino así. Manías.

La Introducción sirve para plantar las bases de la colección, el porqué de la reunión de tanto material diferente. Gaiman habla de los monstruos que viven en nuestras cabezas, en las máscaras que nos ponemos frente a la sociedad y que generan horrores. Quizá la explicación más sencilla es que se ha reunido la mayoría de relatos de ficción que quedaban sin agrupar; el resto es poesía y adorno. También se disculpa debido a la heterogeneidad de la colección. En ése punto estoy en desacuerdo: precisamente acudo a los libros de relatos cuando quiero probar diferentes historias, géneros… siempre y cuando mantengan el nivel que Gaiman consigue en éste libro. Además de meternos en la piel del autor, la Introducción incluye unos breves comentarios sobre cada uno de los relatos, hablando sobre sus influencias, las causas que motivaron su escritura o anécdotas sobre ellos. No tienen modo de uso, pero en mi caso leía el relato correspondiente y luego volvía atrás, a buscar lo que Gaiman quería añadir sobre él, lo que enriquece un montón la experiencia. Un gran inicio que sirve de cimiento a toda la obra.

En los 24 relatos siguientes, Neil Gaiman se atreve con todo, recurriendo a sus mundos y pesadillas favoritas. Cuentos fantásticos algo retorcidos, narraciones de encargo, una vuelta al mundo de American gods, poemas… todo entra dentro del saco y aunque parezca imposible, el mix funciona. Gaiman tiene un toque especial, casi mágico, para conferir vida a sus escritos en mundos fantásticos íntimamente unidos a nuestra realidad. Material sensible resulta un regalo para aquellos que somos fans del autor pero también cumple como carta de presentación para aquellos que nunca hayan leído nada del escritor inglés.

Detalle de la portada anglosajona.

En el conjunto hay relatos que funcionan mejor que otros. El arranque con Un laberinto lunar y Lo que pasa con Cassandra es inmejorable; un relato de fantasía y terror y otro de un imposible suspense psicológico con una elegante finta final. Ambos relatos suponen un buen ejemplo de lo que consigue Gaiman con sus escritos, esa habilidad para transportarte a lugares prohibidos, oscuros o luminosos, pero con alguna raíz enterrada en la realidad. En el resto de la colección destacan “La verdad es una cueva en las montañas negras…” de fantasía a muy alto nivel; Naranja o como completar un relato a base de respuestas de cuestionario; Un calendario de cuentos donde Gaiman desarrolla mínimamente doce ideas geniales; El caso de la muerte y la miel con una visita al universo de Sherlock Holmes en relación con la excelente película Mr. Holmes (Bill Condon, 2015); Clic-Clac, el sonajero con Gaiman disfrazado del Stephen King de El umbral de la noche; Las nada en punto, con el Undécimo Doctor en un excelente capítulo de la serie o Black dog con el interés de volver a ver a Sombra después de American Gods. Tampoco se quedan atrás El hombre que olvidó a Ray Bradbury, Un conjuro contra la curiosidad, Terminaciones femeninas o En Relig Odhràin. Resulta difícil dejar alguno atrás (como el estupendo díptico de variaciones de cuentos populares que forman Ceñirse a las formalidades y La joven durmiente y el huso) cuando el nivel general está tan alto. Incluso se agradecen las incursiones poéticas que se pueden utilizar como descansos entre tanto relato estupendo (si, la poesía no es lo mío…).

Material sensible es un buen ejemplo de lo que es Neil Gaiman como creador y eso no es poca cosa. La colección de relatos que edita Salamandra en castellano, en una edición con una portada llamativa, grafismos en los títulos de cada relato y un buen trabajo de traducción (incluso en relatos con universos propios como el de Doctor Who), resulta esencial para los seguidores de Gaiman y un excelente regalo para aquellos a los que queramos convertir. 25 relatos con mucha calidad y poco relleno, que te hacen deambular entre la luz y las sombras, en el trabajo de un autor que genera ideas con una facilidad y una abundancia pasmosa. Lo hace tan sencillo que parece tan simple y natural como respirar, casi un juego.Un capricho de genio.  

sábado, 7 de mayo de 2016

Daredevil, temporada 2

Hace unos cuantos años se me presentó la oportunidad de colaborar en una revista digital, NoSoloFreak. El título lo decía todo sobre su temática. 
Poco a poco, comencé a enviar artículos sobre cine (algunos) y series (la gran mayoría).
Ahora, esa andadura llega a su fin debido al tiempo que cuesta maquetar y preparar un formato así, desde la perspectiva de unos aficionados, sin respaldo económico mediante.
Solo puedo estar agradecido y orgulloso de mis compañeros y agradecerles el haberme dejado un huequito cada mes para rellenarlo con mis cosas.
Posiblemente me plantee la opción de rescatar, mejorar y actualizar algunos de esos artículos para colgarlos en éste blog.
Ya veremos.

Por ahora, os dejo con mi última aportación, una reseña de la excelente segunda temporada de Daredevil emitida por Netflix.



                                         Reseña de la 2ª temporada de Daredevil




lunes, 18 de enero de 2016

Ya se huele la sangre

Temporada de premios, nominaciones y zarandajas. El cine se vuelve loco, la prensa escoge a sus elegidos para darle loas y el público general nos sentimos académicos y decidimos lo que es "bueno" y lo que es "malo".
Los Globos de oro, los Oscars, los Goya y los Razzies. Cuatro nombres para la misma basura publicitaria, porque ¿quién tiene la potestad para decidir que es "bueno" y que es "malo"? ¿Unos ancianitos retrógrados en sus poltronas? ¿Una industria basada en pisotear al rival? ¿Yo mismo repantingado en mi sofá?




Nadie tiene ese don mágico, desconfiad de quien habla en términos absolutos, en lo que está bien, mal, los complejitos de "es tan mala que es buena", "es mala a posta", etc. ¿Es inferior el cine de Carpenter al de Iñarritu (por poner un ejemplo extremo e imposible)?

Quizás mis gustos deambulen próximos a la frontera de lo comercial y lo que no se considera usual, pero cada vez estoy menos de acuerdo con lo preestablecido. ¿Merece un montón de nominaciones a los Razzies una película como El destino de Júpiter, una obra fallida en algunos puntos pero brillante en otros?
Para mi, no.
La última película de los Wachowski sirve como ejemplo perfecto. Una space ópera visualmente apabullante, con unos diseños y una puesta en escena muy buena y problemas de ritmo, con el tratamiento de algunos personajes pero con un global muy disfrutable y entretenido, además de un batacazo comercial importante. Ni es de lo peor del año ni merece ese descalabro y mala fama. Y éste es solo un ejemplo entre mil.

Todo depende de gusto, del interés que le pongas, de dejar reposar las ideas y referencias y de querer ver lo bueno, de volver a disfrutar de las cosas con ilusión, no con el cuchillo entre los dientes, dispuestos a despellejar. Hay que buscar diamantes en la basura, cada vez hay más. Que no os coman la cabeza, pocas veces un aluvión de títulos asegura calidad. Los premios dependen del dinero, como casi todo en esta vida. Fuera complejitos y falsos fundamentos: haced caso de vuestra cabeza, corazón y ojos. Lo demás, discurso vacío. Como éste que acabáis de leer.

martes, 1 de julio de 2014

Ralph Wiggum o la maldad del mundo

El mundo se esta volviendo un lugar gris y feo.

Vamos,no os penséis que antes era un paraíso del arco iris con unicornios y arbustos de gominolas. Siempre fue un sitio complicado, peligroso, triste. Enfermedades, guerras, ambición sin fin, pobreza, maldad, egoísmo y todo lo que queráis añadir y os ofenda profundamente.

El mundo no mola, es mas, apesta. No me vengáis con fotos de atardeceres, frases de Coelho o pósters de gatitos sujetándose en una cuerda. 
Y no solo el mundo como concepto global sino la sociedad humana que refleja lo peor de nuestra especie: un hedonismo repelente, una brutalidad sin medida. 
El conjunto es un bar peligroso, de esos con luces de neón, suelos pegajosos y un montón de gente en la barra con la cara llena de cicatrices y una navaja en la mano. Ese tipo de bar y ese tipo de clientela. 

Por eso, como todo da tanto asco, como todos nos creemos famosos gracias a las redes sociales, como todo el sistema de palillos que hemos ayudado a construir cede bajo la presión de un meñique, yo elijo la ficción.

Yo elijo a Ralph Wiggum. 


lunes, 14 de enero de 2013

2012: El año [Resumen]

Ya hemos dejado atrás el 2012 y, ahora que esta reposado, es hora de hacer un resumen de lo que he visto, sin ser mucho ni todo y sin orden concreto, que loa rankings ya no están de moda.

Los Vengadores fue la superpelícula del año, sin duda. Un proyecto muy esperado, con muchos cuchillos afilados pendientes y una inversión enorme, pero Joss Whedon lo hizo.

Otra vez.



Capta la esencia primitiva de los cómics Marvel, con una galería de personajes típica pero sin caer en lo trivial.
Sin demasiados altibajos, muy entretenida y con ese punto de humor que toda producción de este estilo debería tener.
Para ponernos tristes y desmontar a un superhéroe ya tenemos a Batman.

Chronicle es, sin salirnos del género superheroico, un año cero de ese estilo, un primer número que crea un universo propio basándose en los principios humanos mas primitivos: bien y mal, altruismo y egoísmo.



Excelentemente rodada, con mucho ingenio y maña, consigue llevar la historia hasta el límite y dejarla donde debe quedar.

Argo es un clásico instantáneo  al estilo del mejor thriller americano, con una.dirección clásica y eficienten a cargo de Ben Affleck, muy buen reparto (atención.al dueto Alan.Arkin/ John Goodman) y un guión a prueba de bombas, con una parte final que, aunque sepas lo que ocurre, te mantiene en tensión.



Prometheus o "La bronca del año". He de decir que sólo la he visto en cine pero prometo una revisión en casa con un blogueo grande.



A pesar de sus contras, me parece un gran ejemplo de ciencia ficción en cine. Tiene sus problemillas como un montaje deficiente, demasiada retórica para la historia que cuenta, personajes inconsistentes, una necesidad absurda de anclarse a la saga Alien que le hace perder enteros por si misma pero brilla visualmente, tiene partes muy buenas y deja lagunas (para algunos charcos,para otros océanos), cosa buena para darle al coco y conjeturar hasta el.absurdo. Y presenta a los ingenieros,una de las figuras más poderosas del último cine fantástico.
Polémica no le falta y calidad, tampoco.


Looper es otro buen ejemplo de ciencia ficción. Su primera hora es enorme, presentando un universo lleno de posibilidades, con Joseph Gordon-Levitt haciendo de Bruce Willis en un entorno neo-noire, un hijo bastardo de Origen y 12 monos.



Luego la historia nos lleva por otros derroteros, atados a la convencionalidad del cine americano pero solventando la papeleta con nota.
Una película muy cuidada, con pistas sueltas para equivocar al espectador y volverle el cerebro del revés.


Dredd sería el hermano malvado de este año, la película más Carpenteriana que jamás se haya rodado desde que Snake Pliskeen salió de Los Ángeles.



Violenta, seca, dura y lisérgica, Dredd nos deja en un bloque de Mega City Uno, la peor ciudad del mundo postapocaliptico, para que Karl Urban reparta estopa y se mantenga serio debajo de su casco.
Enorme película, injustamente ignorada.


The cabin in the woods debe estar aquí.
Whedon, otra vez.
Como os comenté, esta película es pecado en nuestro país ya que todavía no ha salido ni en formato doméstico, a pesar de darle una vuelta al terror y fantástico que hace mucho que se estaba apolillando. Entretenida, gamberra, poco convencional y casi un manifiesto de serie B, The Cabin... es una película de referencia, sin duda.

 Moonrise Kingdom es la felicidad y el amor en cine, con Wes Anderson depurando su estilo y contándonos una historieta de adultos precoces. Deliciosa.



The raid redemption es,como dice el guionista de cómic Mark Millar, " la película a la que jugaría todo el día si la hubiese visto con 7 años". Tal cual.



La mayor orgía de tortazos bien dados que se ha visto en cine. Contad con el remake, seguro.

De ParaNorman os hablé hace poco, así que ya sabéis los motivos.

Ted es la sorpresa y la comedia del año, bajo la batuta de Seth McFarlane haciendo lo que mejor sabe: provocar y hacer reír  Me hizo gracia hasta Mark Wahlberg. Muy marcada generacionalmente (¡hola, treintena!), Ted es irreverente y tierna, pero sin caer en.el vómito y la diabetes.

Por último, El Hobbit: Un viaje inesperado. Nueva obra de Peter Jackson, enorme, inflada de presupuesto y metraje pero un espectáculo que se mantiene fiel al cuento y lo enlaza a la trilogía fílmica porque a Jackson le da la gana.
Y punto.



Tiene altibajos y le sobra algo de duración pero sólo con las carreras por el reino de los trasgos (muy videojueguiles) o ese acercamiento al Jackson de los inicios, con mucha piel blanda tipo látex, amputaciones de miembros (sin sangre,claro está) o la brillante escena de los acertijos, merece la pena ser elegida. Obviamente, si no os gusto la trilogía anterior, esta viene a ser más de lo mismo, quizás menos épica y más ligera. Y la banda sonora es un lujo.

Hasta aquí los elegidos, mi olimpo particular. A sus pies hay películas como Los mercenarios 2, casposa a rabiar pero a la que le falta un plus, Brave, fría y vacía pero visualmente preciosa, Stake Land, serie B de la buena, Skyfall, de la que sólo es rememorable el desmantelamiento del personaje y su final tipo western, Luces rojas, thriller con mucho estilo, REC 3, a la que hubiese pedido más locura desenfrenada pero que me parece dignísima, la primera parte de Extraterrestre de Vigalondo, esa delicia absoluta que es Los Muppets y que obligaría a ponerla en los colegios si queremos tener un futuro mejor y alguna mas que seguro me olvido.
Acepto reclamaciones, referencias y recomendaciones.

A ver que nos depara este año.
Crucemos los dedos.

lunes, 15 de octubre de 2012

The boys are back in town.

Probando, 1 ,2.

Si, si, eh, eh, eh.

He decidido volver después de la voragine de estos últimos meses de cambios y adaptaciones a nuevas rutinas.
No ofrezco plazos ni aseguro actualizaciones semanales pero últimamente he visto tanta basura que necesito despotricar un poco y quiero aprovechar este púlpito para dar algunos bocados, algo más directo, un buen gancho a la mandíbula, quizás más parecido a la primera temporada (¿os acordáis de Las horas muertas?) que a lo que venía siendo este blog.

Así que ya sabéis: bigger, badder and bad ass.
Stay tuned.


martes, 17 de abril de 2012

Been a long time...

Hace un mes ya de la última cápsula y eso es mucho tiempo,incluso para mi y mi dejadez habitual.

Es lo que tiene hacerse mayor, vivir haciendo maletas y bolsas y contratar un nuevo servicio de Internet.

A partir de ahora, se levanta la veda.

Pues eso, hace mucho tiempo...

Ver "Been a Long Time (Waiting On Love) - The Black Crowes" en YouTube