No esperaba ningún ejemplar pero, desde Roca, alguien me tuvo en cuenta a la hora de presentar el sexto volumen de la exitosa serie de Erika Foster, escrita por Robert Bryndza.
Abrí el paquete y me encontré con "Secretos mortales".
Comencé la lectura y me asaltó una duda: ¿sería capaz de arrancar una serie por su sexta entrega? Aún así, me lancé al interior de esta historia de crueles asesinatos, el invierno londinense, un asesino con máscara de gas, secretos y una detective desbordada, en lo profundo y en lo personal.
Y no, no me arrepiento.