miércoles, 8 de febrero de 2012

En Cápsulas nos gusta...

Pearl Jam (así, tal cual, en general. Pero en esta ocasión...) - Black (Live at the Garden).



...y si queréis saber mas no os perdáis este programa de Radio 3 (disponible para escuchar online o descargar en mp3):

Rock reaktor de Radio 3 - P de Pearl Jam

lunes, 6 de febrero de 2012

En Cápsulas nos gusta...

Tráiler de la Super Bowl de "Los Vengadores".
Estreno en España, 27 de abril de 2012 (ese día no estoy para nadie. In Joss Whedon we trust...)


Cápsulas de cine

El demonio bajo la piel (The killer inside me) - 2010



No poseo estudios de derecho, todo lo que se de leyes lo aprendí leyendo en el bufete de un abogado.
La única educación superior que he recibido fueron los dos años en la escuela de agrónomos aunque fue una pérdida de tiempo. 
Solo aprendí dos cosas en aquella escuela que me fueron de utilidad: una era que no podía hacerlo peor que las personas que ostentan el poder así que era mejor derribarlas y ocupar su puesto. 
Y la otra fue una definición de un libro sobre agricultura. Una mala hierba es una planta que crece salvaje. Si encuentro una malvarrosa en mi campo de maíz es una mala hierba. Si la encuentro en mi jardín, es una flor. 


Está usted en mi jardín, Señor Ford.

 - Bill Pullman como Billy Boy Walker, abogado picapleitos, a Casey Affleck en el papel de Lou Ford, siniestro psicópata.


sábado, 4 de febrero de 2012

En Cápsulas nos gusta...

Los Coronas & Arizona Baby (Corizonas) - La cárcel de Sing Sing.



Los muppets



Jason Segel es uno de mis ídolos.
Por él puedo ver "Cómo conocí a vuestra madre", serie que aborrecería de otra manera (Ted.....Ted.....argh!), "Paso de ti" es una comedia como la copa de un pino aunque "Te quiero tío" haya sido un resbalón (echémosle la culpa a Paul Rudd).
Que tiene una obsesión con cantar y las marionetas es algo evidente: en "Paso de ti" su personaje crea un musical con marionetas sobre vampiros, auténtico embrión y carta de presentación que lo que tenía pensado hacer con los teleñecos (teleñeco, que gran palabra). Después de insistir mucho, Disney le dió luz verde al proyecto de recuperar a los muppets, firmando él mismo el guión y dejando la dirección en manos de James Bobin, alma gemela en la comedia y la música ("El show de Ali G", "Los Conchords").

La premisa es sencilla: Gary (Segel) es hermano de Walter y se van con Mary (Amy Adams) a Los Ángeles para celebrar el aniversario de la pareja y de paso, conocer los estudios de los muppets. Allí conoceran el plan malvado de Richman (Chris Cooper) para extraer petróleo del estudio y cargarse a los teleñecos.


Desde el primer minuto te condiciona a que tengas fe en ella: Gary y Walter son hermanos pero Walter es un muppet. Una vez que le restas importancia a eso, el resto va rodado. Números musicales, humor a la antigua, de lo blanco, para todos los públicos y una serie de personajes estupendos en 100 minutos encantadores.

Lo peor de todo es que éste mensaje ya no cala en la gente, los padres y madres no quieren llevar a sus hijos a ver esto, prefieren que todo sea digital, en 3D, películas que ellos piensan que pueden disfrutar a la vez, con chistes para papis y el resto para peques, tipo Shrek.
Craso error, así va todo. "Los Muppets" es una película para niños, claro, y para papis y mamis y para treintañeros que quieren un teleñeco con perilla. Es una película para reír y para darte cuenta de lo jodido que esta el mundo cuando cuesta tanto que estos personajes salgan del sótano en el que estaban cogiendo polvo, para ver que en la sala sois cinco personas y que cuando se estrena cualquier basura en animación 3D, abocada a subsistir en un dvd que regalen los periódicos el domingo, la sala está a rebosar de niños que van a salir decepcionados y padres aburridos. Pero es lo que se lleva, es lo que toca.
Que viva el 3D y la animación digital, amigos. Si esta peli fuese de Pixar y los personajes no fuesen de gamuza, otro gallo nos cantaría.



En este campo se defiende muy bien la película: en ella subyace una crítica mordaz a la actualidad con programas tipo MTV que consisten en abofetear a un maestro, el querer sustituir a los muppets por los moppets, barriobajeros y con estética urbana y rap para adaptarlos a los feroces tiempos modernos. También un tema central, sobre todo para alguien como Jason Segel, ¿hay que crecer o se puede seguir siendo niño? De ahí viene la dualidad entre su personaje y su hermano, dos caras de lo mismo,  hombre y muppet, que se resuelve en un número musical nominado al Oscar este año.



Una película excelente, entretenida, bien resuelta y disfrutable a varios niveles, con un encanto inocente evidente solo con ver a Segel y Adams en el póster y ver la ciudad donde viven. Un ejemplo de cómo debe ser el cine familiar y de recordar a unos personajes que nunca deben desaparecer de la memoria colectiva. También se rodean de coleguis como Dave Grohl ("Foo fighters"), Jack Black, Zach Galifianakis , Jim Parsons y algunos mas.
Gracias Segel, por hacerme salir del cine con una sonrisa enorme.

Además se complementa con un corto de Toy Story, con un Buzz pequeñín y cabezón que es una comedia.



Lo mejor: Todo, desde el apoteósico número musical inicial hasta el número final en los títulos de crédito.

Lo peor: Que pase desapercibida, como si fuese un producto menor. Una pena.




El topo



"El topo" ("Tinker Tailor Soldier Spy") está basada en una novela original de John le Carré y como todo lo de éste hombre, va de espías. Quizás no haya mejor que escribir sobre lo que uno sabe ya que Carré fue un espía de verdad, ya retirado. Un tío peligroso, seguro.

La película narra la investigación encubierta de Smiley (Gary Oldman), en plena guerra fría contra los soviéticos y donde se creía que había un topo entre las filas de espías ingleses.



Decir que Gary Oldman se come la película es poco. Da un auténtico recital de actuación comedida, la mayor parte del tiempo, con una presencia hipnótica en pantalla y un momento (la historia que cuenta casi a cámara sobre su pasado) que es de Oscar. Una auténtica reivindicación para un actor con algo de mala suerte en los papeles que escoge últimamente pero que siempre deja una impronta personal en los mismos.
Pero esto no quiere decir que el resto del reparto se quede cojo: empezando por Benedict Cumberbatch, dando un paso de gigante en su proyección internacional después de ser un excelso Sherlock en la serie de la BBC, un Mark Strong que hace bien todo lo que se le encarga hasta Colin Firth, rentabilizando su Oscar del año pasado.
Película de actores, sin duda.



La dirige Tomas Alfredson, al que recordaréis por la versión original de "Déjame entrar", aquella película de niños y vampiros que es tan increíblemente buena. Imprime a la película un ritmo lento, detallista, que puede llegar a exasperar al público pero que recuerda al del cine inglés de los setenta y a la mayoría de películas serias de espías. Un homenaje a todo aquello pero lo que no quita que, en conjunto, la película sea lenta y que pienses que puede haber algo mas que en lo que en principio parece, pero no. Esta todo ahí.

Aun así, deja varios momentos de buen cine: la historia que narra un Oldman borracho, las internadas de Cumberbatch por el servicio secreto, todo lo relacionado con el personaje de Mark Strong desde la etapa en el colegio hasta el emotivo y brillante final (tensión homosexual incluída...) y las revelaciones finales.
Quizás con veinte minutos menos hubiese ganado mas empaque pero también hay que tener en cuenta que adaptar el libro no debió de ser tarea fácil. Típico problema de las adaptaciones.
Y deja la certeza de que ser espía no mola nada: gente solitaria, con problemas mentales, viviendo siempre con la careta puesta y mirando a tus espaldas...

No es James Bond, pero es una correcta película con unas actuaciones sobresalientes. Y la banda sonora, de un español nominada al Oscar, por cierto, con muchos toques de jazz y alejándose de lo que suelen ser las b.s.o. de estos tipos de película.

Lo mejor: Los actores, en especial Gary Oldman. El final, un climax tremendo sobre todo el que involucra a Mark Strong.

Lo peor: Demasiado correcta (pese a incorporar referencias homosexuales a la mayoría de personajes), ver que ser espía no mola tanto como se pueda pensar.


Sherlock Holmes: Juego de sombras





Dos años después de la primera entrega, el detective vuelve con una nueva aventura con el mismo equipo que nos sorprendió y entretuvo a partes iguales con la anterior película. Porque si hay algo seguro es que esta encarnación de Sherlock está hecha para entretener no para desarmar al público erudito con sus elucubraciones sino para que comas palomitas, apagues las neuronas y te dejes llevar de la mano durante dos horas. 
En definitiva, el entretener por entretener. 
Y todos tan contentos.

 

En esta nueva entrega de la saga (¿tercera a la vista?) Holmes (Downey Jr.) y Watson (Law) deben hacer frente al profesor Moriarty (Jared Harris) en una aventura que les llevará por media Europa para desbaratar su maléfico y misterioso plan.
Así de simple, sin complicaciones.

El guión es de manual para las segundas entregas: recordamos un poco de los personajes principales, se presenta una nueva situación, se oscurece un poco la trama (segundas partes siempre son mas oscuras), hay conflictos entre los protagonistas, situaciones tensas y final, abierto si recauda, cerrado si era una segunda parte por compromiso.
Y esta es, tal cual, la estructura de la película. Holmes y Watson funcionan tan bien en esta segunda parte como en la primera, siempre bajo la imagen de Robert Downey Jr. y Jude Law, con sus riñas y disputas infantiles, mezcla de los libros clásicos de Conan Doyle (lo menos) y de una especie de House y Wilson (la mayoría) que aborrecerán los fanáticos de las historias originales pero que, al igual que en la primera parte, supone un soplo de aire fresco para los personajes, mas desenfadado. Y que nadie se escandalice, Conan Doyle odiaba a Holmes y el tener que escribir cada dos por tres sobre él, incluso tuvo que "resucitarlo" por clamor popular, así que no se va a levantar de su tumba enfurecido ni nada similar.



Lo bueno de las segundas partes es que en la primera ya tuviste que hacer el trabajo sucio así que personajes, interacciones y tramas ya están en marcha y puedes dedicar tus esfuerzos en presentar nuevos secundarios. La pena es que en este caso, los secundarios nuevos están desdibujados y no funcionan como deberían. Stephen Fry es Mycroft, hermanísimo de Sherlock y que está muy poco aprovechado en el metraje, un par de escenas graciosas (impagable su mayordomo) y poco mas, lo mismo que Noomi Rapace (Lisbeth Salander en la versión sueca de "Millennium" y próximamente en "Prometheus", la "precuela" de "Alien" de Ridley Scott) en su papel de gitana, pura comparsa.
Decir que el mejor secundario es un pony es una obviedad, por supuesto (si visteis la película lo entenderéis...).
En cuanto al nuevo Moriarty, nada que reseñar. Típica actuación de villano malísimo pero que no desprende la maldad necesaria para ser recordado. Una némesis poco memorable pero tampoco aborrecible. Se barajaron varios nombres famosos para el papel (Bardem, por ejemplo) pero tampoco creo que un actor reputado cambiase mucho el papel, teniendo en cuenta el guión.
Tambien sale Rachel Adams, la chica de la primera parte, en un papel algo recortado... hay que ver que maltrato hay en esta saga hacia los personajes femeninos, muy desaprovechados.



El auténtico problema está en la dirección de Guy Ritchie, muy encorsetado en la primera hora, tediosamente correcto y cumplidor, sin salirse de lo estipulado, sin chicha y totalmente plano. Menos mal que despierta en la parte final con una escena enorme de fuga por un bosque donde saca todo el arsenal marca de la casa: cámaras superlentas, emulsiones y ritmos desquiciados para hacer que el metraje suba un poco en calidad e interés.
Todo adornado con la banda sonora de Hans Zimmer que continúa con el tema central presentado en la primera parte y que resulta muy acertado y fácil de recordar.

Pero,atendiendo a lo anterior, parece que la película no es buena o entretenida y todo lo contrario: es un ejemplo estupendo de entretenimiento masivo, ágil, bien ejecutada y con momentos cómicos bien ejecutados, de las que tan pocas veces se ven hoy en día. 
Tiene el problema básico de todas las secuelas continuístas: si no te gustó la primera parte, esta tampoco hará que cambies de opinión.

Lo mejor: Holmes - Watson (aunque algo pero que la primera parte), los últimos veinte minutos, el pony.

Lo peor: Algo larga con partes de puro relleno, que Ritchie tarde tanto en soltarse.



jueves, 2 de febrero de 2012

Drive




Para no perder el tiempo y para dejar algunos conceptos claros: "Drive"es la mejor película del 2011, sin ningún tipo de duda.
Partiendo de esa premisa (subjetiva y personal) podemos entrar en materia. 


Best fuckin' poster of the world - Version 1.


La historia es simple: tenemos a un conductor (un enorme Ryan Gosling) que se dedica a doblar escenas de acción de día y  de noche a conducir durante 5 minutos para quien le contrate, sin preguntas. 
Serio, poco hablador y calmado, su vida se trastoca cuando conoce a una chica.




Lo grande de "Drive" no es su guión o su idea principal, basada en una novela de James Sallis y editada en la recomendabilísima "Serie Negra" de RBA en castellano, que ya la hemos visto mil veces en el cine negro sino en cómo lo cuenta, como casi siempre ocurre en las grandes películas.


La película funciona en un nivel muy profundo, calmosa y queda, relaja tu atención a niveles basales, convirtiendo al espectador en una especie de ser afín al protagonista, con la misma intensidad comedida. Cuando él se enfada,cuando libera el monstruo que tiene dentro, el espectador lo siente a través de la película, con un ritmo mayor, imágenes violentas y escenas llenas de tensión. Ahí es donde gana el partido, en esa oscilación entre momentos calmosos y explosiones puntuales para volver a un nivel tranquilo.
Y con esa secuencia de acción - reacción se cuelan varias de las escenas mas memorables del cine actual como la tremenda secuencia inicial o la escena del ascensor con un plano final matador. 
Tiene mas cine en sus 100 minutos de metraje que la mayoría de las películas actuales. Además tiene un par de persecuciones en coche ejemplares, sin caer en la espectacularidad vacía del cine de acción actual.




De los actores hay poco que decir: están todos perfectos, empezando por Ryan Gosling en un papel difícil y sentido que espero que le valga una nominación al Oscar le debería haber valido una nominación al Oscar hasta una Carey Mulligan que con su candidez supone el contrapunto ideal a la frialdad premeditada del protagonista. Si que hay que tener en cuenta que la actuación de su protagonista puede llegar a rozar el sin sentido o incluso la parodia para algún público, lo que la hace mas difícil todavía y, por supuesto, la película tiene una gran baza en sus tres secundarios principales: Albert Brooks, Ron Perlman y Bryan Cranston. Para echarse a temblar.


Porque lo que no hay que olvidar es que "Drive" es una historia de amor. Una historia sobre lo que somos, lo que queremos ocultar(nos) y los sacrificios que hay que hacer por la gente que te importa.
Es un buen ejemplo del revival ochentero que sufrimos, desde sus créditos, su imagen en general y sobre todo, su banda sonora con una serie de temazos capaz de cardarle el pelo a un calvo. 




"Drive" es puro cine, novela negra de reserva. Es icónica, refleja y crea a uno de los personajes inolvidables del cine (ese conductor sin nombre) con una chaqueta totalmente hortera que todos nos morimos por tener, tiene un final épico y aunque no lo parezca Nicolas Winding Refn es un nuevo Scorsese, cuidando con el mismo mimo e intesidad cada escena, cada momento en una película que refleja a la perfección el espíritu de parte del cine de los setenta\ochenta, del cine de tipos duros y pocas palabras, de coches rápidos, calles vacías y corazones tristes.

"Drive" entra directa a mi top para quedarse a vivir al ladito del Travis de "Taxi driver", me ha devuelto las ganas y las esperanza de ver buen cine.

Lo mejor: Todo.

Lo peor: Nada.