domingo, 7 de junio de 2026

Monstruos de mayo '26

Un mes más en el retrovisor de este 2026 y toca sacar de la cripta a estos monstruos del mes que recogen las cosas que he visto, leído, jugado y disfrutado (o no...) en mayo. 



Mes justito en lo literario pero han caído tres libros, casi cuatro; que igual parecen pocos para eso del postureo, la influencia y tal pero uno no da para más.
De La corte de los cuchillos rotos de Anna Smith Spark ya tenéis reseña en una entrada anterior, así que no me voy a extender sobre ella y me faltó poquito para terminar esa vikingada que es La sombra de los dioses de John Gwynne, de la que os hablaré enseguida.

Las otras dos lecturas del mes han sido las dos colecciones de Nadia Bulkin editadas en castellano por La Biblioteca de Carfax, con traducción del tristemente desaparecido Antonio Rivas: Ella dijo destruye y Problemas con la autoridad.


Bulkin se centra en una perspectiva muy actual y propia del terror, desarrollando sus ideas en relatos cortos o novelas cortas (novelettes, ya sabéis). 
En sus mundos orbitan ideas que van desde los ámbitos más políticos a lo social, pasando por la nueva realidad que nos arroja Internet. 
Resulta muy estimulante leer a autoras y autores así, que no se plegan a ideas preconcebidas, siempre apretando el acelerador un poco más, llevando las premisas a lugares que no previsibles. 
Ella dijo destruye, su debut en forma de colección de relatos, es un buen ejemplo de todo la anterior. 13 relatos en los que tienen cabida un montón de ideas, cargadas de un simbolismo y una extrañeza, una carga política y social o, simplemente, algún juego con los tropos más sobados del terror, que apabulla
Personalmente, me vi sobrepasado en más de una ocasión. 
13 relatos, la mayoría no llega a las 30 páginas, pero da la sensación de haber leído novelas completas. 
Una colección que se disfruta como si sacases caramelos de una bolsa: todos de diferente sabor pero sin saber muy bien a qué saben, pueden ser ácidos o dulces, blandos o duros, arrancan con un regusto a fresa (por ejemplo) y terminan siendo de piña.
Tengo un problema con los relatos, en general; no me suelen encajar muy bien. Ella dijo destruye no ayuda a paliar esta situación, con su frenesí de ideas, de temas, pero me fue imposible dejar de leer.


Problemas con la autoridad plantea el juego con el mismo reglamento pero con 3 historias largas, de entre 70 y poco más de 100 páginas.
Y ahora si, con este pequeño cambio me conquistó totalmente. 
Del libro ya hablamos largo y tendido en la última reunión del club de lectura de Librogusano (YouTube), bajo la dirección del Almirante Supremo Jorge Capote y con Irma Pérez a las voces y las mejores opiniones. 
Like, suscribíos y todas esas cosas. 


Tres historias, como decía, que giran sobre el poder, su uso y el efecto que tiene sobre las personas en ciertas situaciones. 
Carly, la historia que abre el libro, tiene un giro increíble a la mitad, una idea loquísima que encaja muy bien con alguno de los relatos de Ella dijo destruye. Iremos conociendo la historia de Carly a través de un narrador externo; una joven que crece en el seno de una secta y que termina reclutada por una agencia gubernamental que intenta explotar sus extrañas habilidades psíquicas. 
Creedme: apenas os acabo de contar un 10% de la historia. 
Control mental, el poder de las sectas, el control de los gobiernos, injerencias en otros países y las experiencias traumáticas como puertas de entrada de otro tipo de pesares y la importancia que tienen a la hora de moldear las personalidades.
Por su parte, La mejor chica americana nos zambulle en el mundo de los concursos de belleza de Estados Unidos, con una protagonista, participante en el circuito de esos certámenes, a la que le brota un extraño sarpullido poco antes de un desfile. 
La idea de la belleza y sus cánones, la mirada masculina sobre las mujeres o el abuso psicológico son algunos de los temas que trata Bulkin.
Pero la gran traca final llega con mi relato favorito, y casi el que justifica la compra y lectura de Problemas con la autoridad, que no es otro que Cielos rojos al anochecer.
Imaginaos un mundo en el que una maldición tipo The Ring existe; ya sabéis, veis un vídeo (o una Polaroid...) y en una semana, te mueres de una forma bastante horrible. A no ser que otra persona vea ese mismo vídeo y la maldición pasa a ese individuo, reiniciando el ciclo. 
Estos paracontagios se vuelven muy comunes y no hay una única fuente, un único vhs; hay una cantidad increíble de elementos capaces de contagiar.
Para ofrecer salvaguardas a la población, el gobierno crea una agencia que pone en contacto contagiados con personas que reciben ese paracontagio, evitando el trágico final. En una de esas agencias, casi un teléfono de la esperanza, trabaja la protagonista de la historia, a la que seguiremos durante 7 días mientras busca a su hermana menor, desaparecida.
Y, por si fuera poco, un extraño asesino en serie, Videomán, aterroriza la ciudad provocando paracontagios aleatorios a sus víctimas.
Resulta increíble la cantidad de escenarios distintos que crea Bulkin en las poco más de 100 páginas de relato, desde partes más íntimas, como la historia de las hermanas, a elementos con una mayor carga social, pasando por un paisaje del mejor ejemplo de terror moderno
Me fascina esta historia y todas sus infinitas ramificaciones, tan visual, urbana y cargada de ese espíritu de horrores que vienen de internet, de videos y fotos. 
Un relato imprescindible que se coloca entre lo mejorcito que he leído este año.

Problemas con la autoridad se convierte en un imprescindible de la primera parte de 2026. Por mi parte me encanta que Bulkin haya dado espacio, paginas y tiempo a sus historias para que muten y exploten al máximo las virtudes que presenta, alejándose un poco de esos fogonazos de talento que plagaban Ella dijo destruye,


En el terreno de las series sigo sufriendo con la temporada actual de From. Después de un par de episodio de arranque bastante potentes, la serie se pierde en círculos insulsos, vueltas y más vueltas a lo mismo, dejándote algunas migajas de interés. Ya se que hay que hacer 10 capítulos de 50 minutos pero, venga, un poquito más de ganas, por favor.


Por el contrario, Widow's Bay es la serie que no esperaba y que me tiene loquito.
Mezcla de humor y terror, centrada en los habitantes de una extraña isla bien repleta de folclore y maldiciones locales, la serie de Apple es, de momento (capítulo 8) una maravilla. No me extiendo mucho más porque prefiero hablar de ella cuando termine pero, por favor, apuntárosla (y cuidado con el hype).

Buen mes de cine, con 9 películas a un nivel bien majo, la verdad.
No me quejo.

Bajo aguas tranquilas es un Brian Yuzna dosmilero, en plena fiebre de Fantastic Factory, con tentáculos Lovecraftianos, en un Marienbad del centro-norte de España, con sus presas y pueblo inundado. Cultos oscuros, personajes torpes, efectos baratísimos y un despiporre de esos que ves con una sonrisa de lado hasta el estallido final. No es de lo mejorcito, ni mucho menos, pero ya sabes lo que vas a ver; no te pongas exquisito.


They will kill you coincide en tiempo y alguna idea con Ready or not 2 pero poco más. Si que daría para una buena sesión doble, no os lo voy a negar. They will kill you tiene ese espíritu de película de hace un par de décadas, muy entretenida, algo torpe en algunas cosas y bastante eficaz en el desenfreno. Tiene un arranque muy bueno, fragmentado, pero luego se va estancando. Yo no le pido más y me hizo pasar unos 90 y pico minutos a tope. 
Una mujer comienza a trabajar en un extraño edificio de apartamentos de Nueva York, llena de ricachones que parecer pertenecer a un culto extraño.
Todo bien, como veis, pero no me termina de encajar esa obsesión con lo Tarantiniano que parece devorarlo todo: como gracia, vale, y ya.


Voy a empezar con lo innegable: The Bride! tiene ciertos problemas bastante claros. Tiene un problema con el ritmo, con su organización, con las tramas que van y vienen, con el atropellado final y, a ratos, con lo que de verdad quiere contar. 
Pero, el resto, el alma y corazón de la película, funciona.
Una especie de vuelta al mundo de Frankenstein pero centrado en la creación de una nueva novia, una Jessie Buckley, que tenía cierta conexión con el crimen organizado del Chicago de los años 30. La voz principal la debería tener ella (o, quizás, Mary Shelley...) aunque a ratos la película ceda el protagonismo a un Frank (Christian Bale) que resulta original al principio, pero no tiene el desarrollo adecuado durante la película.
Hay detalles magníficos, como esa revolución de los labios negros, las voces que se centran en La novia y algún retazo de policiaco, pero va demasiado atropellada, confusa en ideas y ejecución.
Aún así, merece mucho la pena.


The drama funciona, gracias a sus protagonistas, aunque estira tanto el chicle que la idea principal, esa terrible revelación de pareja que hace tambalear la boda, se queda algo corta, casi como Sirat que resguarda sus ideas principales bajo unos golpes de efecto (y de sonido) que tampoco terminan por explotar (jeje). Al contrario que Project Hail Mary que es tan maravillosa que hace que te reconcilies con el mundo, con el cine y recuperes parte de ese sentido de la maravilla que hemos perdido... o nos han robado. 
Como prefiráis. 
Y lo mismo digo de Kiki's delivery service, que no voy a descubrirle a nadie esta joya algo menos de Ghibli.


Termino con un par más de terror y estas si que me gustaron bastante, con sus diferencias.
Faces of death parte de una idea bastante curiosa, aunque termine deslizándose hacia el thriller más convencional. La Faces of death original del 78 es una especie de falso documental en el que un doctor recopila varias escenas escabrosas mientras diserta sobre la muerte humana. La controversia vino con la historia de que esas escenas eran reales, casi como videos snuff, y la película estaba censurada, prohibida y demás. No era tal cosa, aunque parece ser que si recopilaba algunas imágenes reales y el resto eran recreaciones.
Esta versión de 2026, encargada por Shudder, parte de la idea de la película original pero en el contexto de un asesino en serie que está utilizando las escenas de la versión del 78 para hacer sus videos caseros y subirlos a Internet. Nuestra protagonista trabaja cribando videos para una red social y comienza a obsesionarse con esos horribles videos.
Pasas el rato, claro, y tiene sus buenas ideas y momentos aunque, en el tramo final, caiga en las trampas del thriller clásico (¡no vayas por ahí!¡corre! y esas cosas) y se mete en situaciones un poco raras. Disfrutable si os va el rollo thriller de asesinos en serie algo trastornados. 


La momia de Lee Cronin es mi favorita del mes; no os puedo engañar.
La momia no es de mis monstruos clásicos favoritos, la verdad. Siempre la percibo como una idea más del fantástico que del terror, incluso con la versión de la Hammer. 
Lee Cronin, que venía de hacer Evil Dead Rise, aunque la que deberíais recuperar es The hole in the ground, se encontró con el marrón de hacer una momia nueva, fresquita, que encajase en las últimas versiones monstruosas como El hombre invisible o El hombre lobo. La cosa no sale nada mal, con una película muy entretenida, divertida y un tramo final exageradísimo que recupera sensaciones de Evil Dead  y, más distantes, de Braindead
Me gustan mucho estas pequeñas locuras de películas de estudio, que acercan el terror de forma lúdica, sin convertirlo todo en un pulso dramático. No es una momia clásica, eso está claro.


Sigo con la ps3 a tope, recuperando juegos que, o bien no había jugado, o bien estoy rejugando. 
Prototype es un juego de 2009, un sandbox de esos de recorrerte un mapa bien cargado de señales para hacer mil misiones secundarias. 


Alex Mercer es un tipo extraño, que aparece en una Nueva York bajo el ataque de una extraña enfermedad que convierte a la población en una especie de zombis. Mercer, además, parece portar ese virus que le otorga poderes: poderes como reventar gente y asimilarla, quedándose con su aspecto y sus recuerdos. Cosa importante porque hay secretos militares y científicos en el ajo. 
Recuerda a Infamous, con esa ciudad, el parkour (¿qué fue del parkour? ¿Alguien se acuerda?) y esos poderes que se van perfeccionando, y la trama, algo dispersa, no está nada mal. Destruyes colonias de infectados, bases militares y zonas en conflicto mientras se desarrolla la historia principal y adquieres nuevos poderes como espadas que te salen de un brazo y cosas así.


Puede parecer el típico juego basado en un superhéroe de Marvel o DC, algo tipo Hulk o Veneno, y no lo puedo negar; es justo eso. 
Tuvo, incluso, una serie limitada en DC y una segunda entrega en 2012.

Hasta aquí estos monstruos de mayo, me vuelvo fresquito a la cripta que el calor ya aprieta.

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