Señoras y señores, la mejor saga de juegos de la presente generación de consolas llega a su fin el mes que viene, "Mass effect".
En este emotivo momento, nada mejor que enlazar el tráiler definitivo que acaba de salir: definitivo porque será el último antes de su puesta en venta y definitivo porque lo mola todo... y mas. Deberíais verlo aunque no os interesen los videojuegos ni un poco.
En 6 minutos y medio, Aleix Saló, ilustrador español, nos muestra de manera sencilla parte del por qué de la crisis y como en unos pocos años, pasaremos a vivir en Españistán (represión policial incluida, por supuesto).
Para todo el mundo al que la economía le pilla en fuera de juego (como a mí), dedicadle 6 minutillos,que os compensará:
También hay un álbum, del mismo título y autor, editado por Glenat, por si os interesa.
Según el calendario maya, el 21 de diciembre de 2012 (solsticio de invierno) aparecerá una gran grieta oscura en el cielo que acabará con el mundo tal y como lo conocemos.
A su favor está la gran exactitud de su calendario y sus cálculos basados en la astronomía, sobre todo. Se ha comprobado que en esa fecha habrá una alineación extraña de los planetas del sistema solar, además de una teoría sobre un agujero negro que ronda cerca de la vía láctea. También hay varias teorías sobre inversiones de los polos magnéticos, con los desastres naturales que eso acarrearía, sustentados por estudios paleogeológicos y por frecuencias de repetición a lo largo del tiempo.
En contra tenemos el sentido común y aplicar la visión de que nuestro tiempo de vida es infinitesimal si lo comparamos con la edad de la Tierra, por ejemplo, así que nuestro lapso de vida coincida con semejante desastre es muy poco probable.
Pero hay varios casos de coincidencias que nos hacen darle una vuelta al coco.
Hoy toca hablar de Edgar Allan Poe, el tremendo escritor.
Poe sólo escribió una novela como tal, "Las aventuras de Arthur Gordon Pym" en 1850. En ella cuenta como un barco inglés naufraga cerca de las Malvinas, donde sobreviven cuatro tripulantes. Muertos de hambre, deciden escoger a suertes a ver a quien asesinan para comérselo e intentar sobrevivir. El "afortunado" es Richard Parker, según la novela.
En 1884 y en la vida real, un barco inglés naufraga en el Atlántico y solo sobreviven cuatro personas. Creo que sobra decir cuál era el nombre del sacrificado para alimentar a los demás.
¿Real o no?¿Coincidencia o exageración?
No se sabe pero, ¿a que es mas divertido pensar que no es una mera coincidencia?
Y a vosotros, ¿cómo os gustaría que fuese el fin del mundo?
A mi, hoy, me vale con Godzilla.
Blue Oyster Club - Godzilla, del álbum Spectres (1977).
En un mundo en crisis, con cierto rechazo a la cultura que no sea absolutamente masiva y que no venga bien publicitada, cada vez resulta mas difícil sacar adelante un proyecto propio sin contactos o mecenas poderosos. Así que los posibles beneficios que tendría el uso de internet en cuestión de promoción quedan difuminados ante la imposibilidad de llevar a cabo el proyecto.
Pero somos mucha gente, cada vez mas y siempre vas a encontrar a alguien en cualquier parte del mundo que se pueda sentir interesada por tus proyectos. Del hecho que esta persona se sienta interesada a que pueda llegar el producto final a sus manos queda un largo trecho que muchas veces no se completa al entrar en juego productoras, distribuidoras, etc., así que productos que en un principio tendrían unas ventas notables no pueden desarrollarse porque las empresas relacionadas no cumplen su margen de beneficios y cierran el grifo.
Game over a los sueños y a pasar por la salida sin cobrar.
Ahí entra el crowdfunding, es decir, la financiación del público.
Presentan tu proyecto en cualquiera de las webs que se dedican a ésto, dando pelos y señales sobre en qué consiste, en qué se va a destinar el dinero recaudado y unos márgenes: uno de beneficios mínimos a partir de los cuales el proyecto es viable y un marco temporal, una fecha límite para conseguir ese dinero.
¿Y que gana el público? Apoyar a unos artistas que le gustan y según la cuantía de su donación varias recompensas: desde el producto final hasta cenas con los artistas, conciertos privados, etc.
Por supuesto, si el proyecto no finaliza bien, es decir, si no se consigue el dinero mínimo, no se cobra nada a nadie y se cancela, para siempre o buscando nuevas vías de financiación.
Personalmente, he apoyado un proyecto así con una banda española de rock: Los Madison. Necesitaban 3000 euros para grabar su tercer disco y en poco mas de un mes sacaron el doble de dinero.
El disco, "Compás de espera" sale el 6 de marzo y al financiarles ya tengo en mi poder una copia digital y me estará esperando en casa el disco en formato físico en la fecha de salida.
Decir que es un discazo es poco y que lo deberíais escuchar todos sobra, pero además su aventura con el crowdfunding les trajo una segunda sorpresa aparte del apoyo de tanta gente: han conseguido un contrato con Warner Music, quizás fijándose en la masa de seguidores que tienen detrás, capaces de poner 10 - 15 euros de mínimo sin haber escuchado nada del disco, fiándose de experiencias anteriores y confianza en el grupo..
También hay otro ejemplo: Tim Schafer, quizás el tío mas guay de toda la industria del videojuego y de la Tierra, en general, quiere hacer un nuevo juego. Para quien no lo conozca, Schafer es una de las personas que estaban detrás de la saga de Monkey Island, Day of the tentacle, Grim Fandango o mas recientemente, Brütal Legend.
Ahora quiere hacer una aventura gráfica de las de toda la vida, de apuntar y seleccionar o point and click que quizá no tengan cabida en un mercado como el actual pero que seguro que hay una legión de seguidores detrás a los que les interesaría.
Bueno, mejor que lo explique él mismo:
Pedían 400.000 dólares y los consiguieron en 10 horas... ahora van por dos millones de dólares y aún queda plazo hasta marzo. Quizás Schafer pueda comprar un país gracias al crowdfunding... país al que me iría a vivir, sin duda.
El punto negativo puede ser que no todo el mundo tiene la fama de Schafer y su carisma para poder reunir tanto dinero en tan poco tiempo, por cada proyecto que tenga éxito habrá unos cuantos más en el cementerio. Por otra parte resulta triste que un gurú de los videojuegos y del entretenimiento durante años como Shafer tenga que tirar de estas técnicas para conseguir financiarse un juego.
Crowdfunding como medio para poder financiar sueños, como elemento para darle poder a la gente, como mecanismo para frenar el poder de productoras desalmadas.
Atentos a este fenómeno y apoyad lo que os gusta que será la única manera de que se siga haciendo.
La Hammer fue una productora inglesa de cine de terror que se hizo famosa en los años 60 y 70 por sus películas. Bueno, por las películas y por Christopher Lee contra Peter Cushing en cualquier versión de "Drácula". Siempre dispuestos a hacernos pasar un ratito de suspense, un poco de sangre y mas entrados en épocas modernas, alguna bella y semidesnuda dama escapando del pérfido monstruo de turno.
Si sois lo suficientemente viejos para acordaros del programa "Alucine" en La 2, os acordaréis de alguna, seguro o en su defecto, de Christopher Lee con los ojos rojos...
La cuestión es que la productora quebró y cerró durante varios tristes años hasta que a alguien se le encendió la bombilla y decidió reabrirla bajo las mismas condiciones artísticas de antaño: películas de terror o suspense, de poco presupuesto y de disfrute rápido.
El primer producto salió bastante mal ya que fue "La víctima perfecta", que llegó al año pasado con Hillary Swank y que tiene es francamente mala, en todos los sentidos.
Un desastre.
La segunda película que nos llega de la renacida Hammer es esta mujer de negro, con Daniel Radcliffe intentando dejar atrás a Potter.
La película nos traslada a la antigua Inglaterra donde un joven abogado debe resolver el papeleo pendiente para que una vieja mansión se pueda vender pero las apacibles gentes del pueblecito colindante no están por la labor de ayudar ya que algo siniestro ronda por la casa.
Esta película si que recupera el espíritu Hammer con su propuesta algo gótica, su estética Edgar Allan Poe y sus sustos, algo baratos pero no en calidad sino en precio. Gran parte del metraje se gasta en crear ambiente que aunque sí que podría haber estado mejor (hay pocos planos de la mansión, siempre están en las mismas habitaciones...), funciona y consigue un tramo, en la mitad de la película, donde todo funciona muy bien, sin sobresaltos gratuitos, tan de moda últimamente. Posteriormente todo se actualiza mucho y salen los típicos sustos de gritos aturdidores, caras deformadas y demás, démosle las gracias al cine oriental y sus "rings" por tan horrible y aburrida herencia.
La película funciona bastante bien, se agradece la ausencia de 3D, no hay muchos recursos pero se usan bien y el argumento no flojea tanto como puede parecer, aunque está muy sobado y hay alguna laguna, nada importante.
También en conexión con ese cine de terror de los setenta, con la herencia Hammer, se encuentra la última escena del film que (sin spoilers, tranquilos) intenta romper la barrera entre el espectador y la película, algo parecido a lo visto en Insidious el año pasadopero mucho mas pulp y Hammeriano (o todo lo que se pueda en una escena de cinco segundos).
No todo van a ser aplausos, hay elementos muy criticables y entre ellos, Daniel Radcliffe que no resulta nada creíble ni resulta ser una fuerza escénica que lleve la película sobre sus hombros: es aburrido, plano, triste y no resulta creíble verle parecer un adulto con un hijo... si hasta la ropa la queda rara.
Está bien que quiera escapar de Potter lo mas rápido que se pueda pero así no.
En definitiva, un clásica película de terror, con su buena ración de saltitos en la butaca, muy entretenida y recuperando parte de la esencia Hammer, que nunca debió dejarnos huérfanos.
Lo mejor: La ambientación, este tufillo a serie B, la parte central de la película en la mansión.
Lo peor: Daniel Radcliffe, algunos elementos inconexos, su previsibilidad. No mas sustos con caras pálidas y deformes, gracias.
Multipremiada y nominada, de esas que cuando ves el poster tienen un faldon oscuro con todas las nominaciones en letras doradas, película que nos deja un detalle claro: George Clooney se ha hecho mayor aceptando sus cincuenta.
Alexander Payne, el director y co-guiónista, se mueve bien en los círculos de sociedad alta, como dejó entreveer en "Entre copas", su anterior y elogiado trabajo y en esta ocasión repite. Clooney es el cabeza de una familia acomodada que debe hacer frente al coma de su mujer, a sus hijas y a la venta de unos terrenos familiares para sacar dinero y contentar a los manirrotos de sus primos.
Y todo, en Hawai.
Camisas hawaianas aparte, la película resulta un relato excelente de las relaciones paterno-filiales con varios prismas: una hija es una niña/adulto y la otra es una adolescente incorrecta y enfadada con el mundo, así que el reto para el personaje de Clooney,poco ducho en cuestiones paternales es doble y complicado.
También refleja la destrucción de la pareja por aburrimiento,dejadez y fallar lo básico (la comunicación) y la soledad de la mediana edad, el tener que enfrentarse a situaciones inesperadas cuando ya esperas que tu vida sea una balsa de aceite. Clooney brilla en éste papel, incorporando su repertorio de expresiones, casi tics nerviosos, para la construcción del personaje con lo que la credibilidad es máxima.
Y en realidad hay poco mas que decir, es una película que tiene en su sencillez su única arma, que utiliza con una sabiduría magistral y que hace parecer la horrible vida en Hawai como algo normal y natural. Tiene un estilo muy clásico, de un Hollywood ya olvidado pero puesto al día. De ahí, quizás, su inesperado éxito en taquilla, sobre todo en España, pero no hay mucho mas: una buena historia y buenos sentimientos, pura normalidad.
Tan normal como quedarte en el sofá tomando un helado con tus hijas.
Lo mejor: George Clooney, los paisajes, las dos hijas.
"Malaz: El libro de los caídos" es una saga de fantasía, creada por Steven Erikson, que además es antropólogo y arqueólogo...casi nada.
Según los entendidos y los aficionados a los números de ventas, ésta es la única saga de fantasía que puede hacerle sombra a la todopoderosa "Canción de hielo y fuego" en las estanterías de medio mundo (dejando de lado a Patrick Rothfuss y su Kvothe, claro) pero desde mi punto de vista como humilde lector, no creo que merezcan ni ser comparadas sin que en ellas se encuentre ninguna fisura respecto a la calidad de ambas obras.
Me explico.
"Canción de hielo y fuego" es una saga accesible para casi todo el mundo, te guste el género fantástico o no, siempre y cuando te evadas de su temática fantástica y te acostumbres al montón de personajes y casas que lo inundan. Rara será la persona que no se encuentre enganchada a sus páginas y devore los libros de este tremendo folletín.
Una saga muy bien planificada, espléndidamente narrada y con auténticos momentazos, sin duda.
Todo lo accesible que es "Canción de hielo y fuego" lo es "Malaz" de extraña, agobiante y en muchos momentos, desconcertante. No es una saga de las de recomendar a todo el mundo sino de las de afinar bien con la recomendación: es compleja, densa, enrevesada... para fanáticos de la fantasía.
"Los jardines de la Luna", su primer volumen, es hipnótico: no sabes muy bien lo que te están contando, parece que la historia lleva varios volúmenes y te han invitado a entrar en mitad de la sesión. Muchos personajes, nombres extraños, razas, dioses interfiriendo en asuntos humanos con vete tú a saber que interés... mucho meollo y muy avanzado.
Pero no por ello dejas de leer, te centras y sigues y al final te gusta aunque hayas cogido la mitad.
El segundo volumen, "Las puertas de la Casa de la Muerte", no es que sea mucho mas esclarecedor, sino que aumenta su número de hojas y además gira totalmente el argumento, con nuevos personajes, sitios y situaciones. El caos aumenta pero, al igual que con el primero, te dejas llevar y aunque es un poco mas denso y siendo sinceros, peor, también engancha aunque menos.
El punto crucial es el tercer libro, "Memorias del hielo", un auténtico tocho de 800 páginas con letra minúscula (muy mal "La factoría de ideas"...) y que resulta el mejor de los tres, seguido de cerca por el primero. Historias que convergen (aunque menos de lo que me gustaría), cruentas batallas y muertes bastante dolorosas de personajes cruciales.
Lo esperable en estos casos, vamos y además el propio autor lo señalaba en el prólogo del primer libro: hasta el tercero no te acostumbras al mundo que se narra, lo ves como algo real, posible y lógico, a su manera.
El estilo de Erikson puede llegar a desesperar con su detallismo, muchas veces vacío y sus escapadas hacia situaciones o conversaciones que la mayoría de las veces, no tienen ningún interés pese a que parezca lo contrario en un principio. Dejando eso de lado, es en este tercer volumen donde las piezas encajas y te das cuenta de que se ha creado un nuevo mundo de fantasía, con sus propias reglas complejas, con sus razas extrañas, el especial tipo de magia basando en sendas y que ningún personaje es crucial.
Y lo que es mas importante, hay mucha historia mas allá de este tercer libro.
Aquí estaremos para seguir enganchados a sus cadenas.
La ley del silencio (On the waterfront) - Elia Kazan, 1954
Marlon Brando como Terry Malloy, boxeador venido a menos, mantiene una charla con su hermano Charley, interpretado por Rod Steiger, gángster portuario con ínfulas de grandeza, en la parte de atrás de un coche.
Atención a la iluminación para crear sensación de movimiento y al brutal momento de silencio cuando se rompe la relación entre dos hermanos. Brando da una lección de interpretación sólo con sus miradas, una de las grandes escenas del cine.
Elia Kazan consiguió un gran éxito con esta película basada en el honor sobre la corrupción en los muelles y los gángsters que se lucraban con ella. Lo que Kazan dió a entender es que él mismo fue parte de una trama parecida y singular cuando tuvo que declarar en la llamada "caza de brujas" contra la aparición del comunismo en Estados Unidos y delató a varios antiguos compañeros de ideología. Kazan intentó lavar su conciencia con esta película, una gran obra maestra.