No me sorprende por el autor; en el blog tenéis otras reseñas de Mark Lawrence como Hermana Roja o la trilogía Impossible Times, pero no esperaba que su primera novela, escrita en 2011, previamente publicada (y abandonada) por Minotauro, puerta de inicio de una trilogía, me llegase a convencer tanto.
Y no es sencillo porque, además de caminar por los senderos de la fantasía oscura / grimdark que parecen tan trillados, la novela nos mete en la piel de un protagonista peculiar.
Bueno, peculiar es una forma sencilla, casi amable, de decirlo.
Príncipe de espinas es la historia de Jorg Ancrath, un joven carcomido por las ansias de venganza.
Eso de personajes grises, referido a la fantasía oscura, se queda corto con Jorg.
Os lo prometo.