martes, 17 de enero de 2023

"La memoria del metal" - Jesús Gordillo / Apache

Que te cuenten una buena historia es uno de los mayores placeres de la vida. 
Da igual la temática, los personajes, el desarrollo o incluso el final: si la historia es buena, ha merecido la pena. 
"La memoria del metal" es el último libro de Jesús Gordillo, editado por Apache, y es una buena historia. 
Una historia en distintos tiempos, con conexiones particulares y una visión que va más allá de determinados temas.
Bienvenidos y bienvenidas a la árida montaña aragonesa, 1991...o 1962, ¿quién sabe?

Titulo: "La memoria del metal"
Autor: Jesús Gordillo
Editorial: Apache Libros, 2023
Páginas: 250
Tapa blanda con solapas 

Pirineo Aragonés, 1991 

La montaña se agarra al cielo lo mejor que puede, mientras un terremoto sacude la tierra. 
En su cima, una antigua gasolinera alberga a un grupo de desconocidos que han quedado aislados tras cortarse la carretera. 

Sus vidas coinciden en ese punto concreto del planeta. 

Pero el azar también parece temblar allí, y pronto las historias y casualidades se emborronan hasta apuntar a una extraña noche de 1962 en la que la realidad pudo doblarse mal, como si fuera un alambre oxidado. 

Un astronauta retirado, un minero tullido y un timador a la fuga formarán el eje de una historia esférica en la que el tiempo permanece en constante rotación desafiando las reglas de la razón y el cosmos.

Mi primer contacto con Jesús Gordillo fue con "Reptil", también en Apache, y quedé sorprendido. Una buena historia, un ritmo constante, unos personajes y diálogos certeros y un algo escondido; una de esas novelas que da una pizca más de lo que parece.
Siempre me resulta complicado afrontar una lectura después de que una novela anterior me haya gustado tanto y tenga una personalidad tan marcada. 
¿Funcionará tan bien como la anterior? 
¿Me gustará el cambio de ambiente y temática? Todo cosas mías y aspectos meramente personales, que no tengo la verdad absoluta. No quise ni leer el argumento de "La memoria del metal", puede decirse que me la jugué a ciegas. 
Confianza plena.
Y no me he equivocado.

Decía lo del placer de contar y que te cuenten una buena historia y Jesús Gordillo se alza como un cuentista de primera. Mirándolo por el lado bueno de la acepción, no os vayáis por otros caminos.
No quiero contar demasiado de la historia porque "La memoria del metal" es un libro para descubrir, para ir viendo el encaje de cada pieza. 
Sin destripar nada, Gordillo se embarca en un truco de cuentista, en un tirabuzón temporal. Una parte de la historia transcurre en 1991 y otra, en 1962. La gracia está en que ambos tiempos se van desentrañando a la vez, en bloques centrados en personajes y épocas, con capítulos cortos, rapidisimos de leer. Ese es un ejercicio de narrador extremo: mantener la atención y el interés mezclando dos tiempos, un puñado de personajes y un montón de incógnitas y secretos, hasta el final. 
Y llegarás al final con las manos llenas de hilos y un ovillo de lana en los pies, perfectamente enrollado. 

Una historia con un desarrollo así requiere de unos personajes fuertes, interesantes y algo cabrones. Al igual que en "Reptil", Jesús Gordillo va creando personajes complejos, con unos diálogos que presumen de cercanía, realismo (sucio) y personalidad. Ya sea un camarero manco (Críspulo es tremendo...) de un pueblo aragonés o un astronauta americano, pasando por un boxeador y su mánager en apuros (Mono y Vallejo, que parecen sacados de"Reptil"...), una vidente de pueblo o dos chavales que vienen de juerga después de una noche de bakalao noventero; todos y todas rebosan personalidad. Te los crees, vamos. 
En "La memoria del metal" también tienen gran importancia los escenarios: un restaurante gasolina polvoriento y olvidado, una mina o una cápsula espacial. Lugares cerrados, angostos, mezcla de refugio y boca del lobo. La narración de Jesús Gordillo ayuda a esa ambientación: es capaz de retratar el brillo y peso del polvo, la oscuridad de una mina, la amenaza de una tormenta...

Así llegan los paquetes Apaches a casa...
Así llegan los paquetes Apaches a casa...

Hay bastantes aspectos del libro que me plantean cuestiones. Esto si que es meramente personal, conexiones de esas raras entre neuronas. Sigo sin querer contar demasiado, así que esto parecerán balbuceos dementes, pero veo el espíritu de "Expediente X" por ahí rondando. Esas historias de Mulder y Scully en un pueblo abandonado de la mano de dios, en el que había una movida misteriosa® y alguien dudaba entre creer o dejarse acomodar por los brazos de la ciencia, con su toque de mitología propia. 
Ciencia versus I want to believe, Jung y la fringe science contra el método científico y su reproducibilidad y repetitividad, coger las riendas de nuestro destino o ser arcanos de un tarot oscuro movidos por fuerzas extrañas.
Chimpún. 
No os cuento más.

"La memoria del metal", su premisa y su desarrollo, nos dirigen a un final. Y ese final debe encajar, ser el engranaje que mueva al resto. Hay tramos del libro que sorprenden, otros intrigan, se revelan aspectos de nuestros personajes, se enreda con el tiempo... pero el final necesita encajar. No tanto con una tremenda revelación final, que todo queda más o menos claro desde un poco antes, pero "La memoria del metal" necesita ese broche. 
Y lo tiene, claro.
Cierras el libro con algunas ideas más en la cabeza, la ropa llena de polvo de montaña y la mirada en el cielo. 

"La memoria del metal" es una novela que arriesga. 
Bueno, la novela y su autor, Jesús Gordillo, claro. Arriesga en estructura, en situaciones y en argumento pero consigue salir airoso de cualquier lio en el que se mete. Eso, ese intento de ir un poco más allá, de meterse en líos, de sorprender con relaciones, rupturas temporales e ideas, tiene mi máximo elogio y agradecimiento.
Una novela basada en un lio temporal que se construye y deconstruye poco a poco, a la vez, mientras las piezas encajan en tu cabeza.

¿Es una novela para todo tipo de mentes? Sí, si te gusta que te cuenten una buena historia. Y si, además, eres de mente abierta, flexible, la disfrutaras un poco más. 
Un último aviso: no hagáis caso de la portada; el interior es mucho mejor.

Lagartos, astronautas, bares polvorientos, minas, el espacio, las profundidades de nuestro actos y el tiempo. Todo tiene cabida (y encaje) en "La memoria del metal". 
Jesús Gordillo, menudo cuentista.


"Legión" (2010) / "Expediente X" / Jung / Fringe science / Personajes en entornos cerrados /  

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