jueves, 15 de diciembre de 2022

Nuevas caras del terror: Hailey Piper y Eric LaRocca

El terror, como cualquier género, es susceptible de ir cambiando sus pesadillas por otras.
Hay ciertos elementos que siempre van a funcionar (los monstruos clásicos, una casa deshabitada, un cementerio, lo extraño...) pero la gracia, el toque especial, es capaz de convertir esos tópicos en algo nuevo. Un nosequé capaz de pegarle un buen meneo a nuestras cabezas y arrancar de cuajo alguna de las puertas que cierran las habitaciones del pánico de nuestro subconsciente, dejando que salgan a flote miedos que ni conocíamos.
No es un fenómeno tan común pero algo así me ha pasado en repetidas ocaciones en los últimos meses. Un caso sería el de Kristopher Triana y su "Buscando al Hombre del Río" pero con ese ya os he dado la paliza. 
Y ahora, en apenas un par de meses, me he enfrentado a algo parecido con "El gusano y sus reyes" de Hailey Piper y "Las cosas han empeorado desde la última vez que hablamos (y otras desgracias) de Eric LaRocca, ambas editadas por Dilatando Mentes.
El horror y lo extraño tiene un presente y un futuro tan diverso con inmejorable.


"El gusano y sus reyes" - Hailey Piper

Leí "El gusano y sus reyes" un par de meses antes de escribir este texto. En su momento fui incapaz de dar forma a una reseña mínimamente coherente y ahora, con la distancia del tiempo... tampoco.
La novela de Hailey Piper tiene múltiples capas, capaz de meterte ideas complejas en la cabeza, entretenerte y dejarte pensando en su final. 
Y todo en 160 páginas.

La historia nos lleva a la Nueva York de los 90, con Monique buscando a Donna, su pareja. Una búsqueda que le lleva a lo más profundo de la cuidad y a enfrentarse a aquello que reside bajo nuestros pies, lo que no queremos ver: desde monstruos con garras hasta cultos extraños.

Piper no desperdicia ni una sola página. Nos presenta, ya desde el principio, un relato de terror, una búsqueda desesperada y un montón de elementos adicionales. Monique, nuestra protagonista, está llena de traumas, de cicatrices, visibles e invisibles, y eso la convierte en una protagonista irresistible. No creo que destripe nada si os digo que Monique es una persona trans y ha pasado un auténtico infierno para llegar a ser como es al principio del relato. Monique debe hacer frente a una realidad poco amigable, salvo por la presencia de Donna y han tenido que refugiarse en las zonas menos visibles de la ciudad.
Hailey Piper convierte esas situaciones (y otras que convenientemente me callo) es uno de los cimientos de la novela: su combativa crítica social. 
Casi todo lo que sucede en "El gusano y sus reyes" transcurre en los límites de la sociedad, ahí donde no centramos nuestra vista, en los márgenes oscuros entre una vida cómoda y la supervivencia. Personas, mujeres, que desaparecen sin que a nadie le importe, salvo a sus seres queridos, ajenas a los ojos del resto de la sociedad.

"El gusano y sus reyes" es un buen decálogo de terror actual. Si uno de sus componentes es social, otros nos lleva al body horror, con personajes como Colina Gris, esa misteriosa figura que rapta mujeres y algún elemento más que va íntimamente ligado a una de las protagonistas.

Y, como buen relato sectario, hace un cierto juego Lovecraftiano, actualizado, sobre cultistas que veneran a una figura cósmica, primigenia: un gusano quizás más apreciable por sus rastros que por haberlo visto. Un gusano que termina siendo un objeto inamovible, un elemento a favor del orden preestablecido, de lo que debe hacerse

- ¿Tienes miedo?-dijo.
Monique puso mala cara. ¿No era obvio?
- ¿Sabes qué, chica? El miedo es solo un síntoma de que una antigua perspectiva se está viniendo abajo. Es el único modo en el que vemos cosas con un nuevo prisma.

Todos los elementos de terror y horror se van apoyando unos en otros, mientras seguimos el descenso de Monique a los infiernos newyorquinos, con algún flashback acertadísimo y una oscuridad persistente, aportando muchísimo carácter a un personaje principal magnífico.

"El gusano y sus reyes" me ha gustado muchísimo, como podéis comprobar, pero hay ciertos aspectos que no terminan de convencerme. 
El primero de ellos va ligado a su ritmo y su tramo final. Tiene un inicio magnífico y una primera parte a juego pero eso juega en contra de una última parte más estática y menos directa. Su desenlace mezcla terror, elementos casi oníricos y filosóficos, muy personal, que puede decepcionar a algunas mentes lectoras. Es parte de su personalidad y no se percibe un recurso forzado ni termina por alargar la novela en exceso.
Y el punto más negativo viene dado por su traducción. Creo. Y digo "creo" porque no estoy seguro que sea achacable al 100% a la traducción, no he leído la versión original. Hay veces, sobre todo en su primera mitad, que las frases se perciben alargadas, complejas, dejando una sensación de que hay algo que no encaja, una melodía que no termina de sonar afinada. 
De lo que no tengo queja es de la edición de Dilatando Mentes: tapa dura, con la maquetación habitual, miscelánea final llena de información, portada de Raúl Ruiz y un prólogo de Alexander Páez, el traductor de la obra.

-Él nos dará un mundo que no nos odiará por lo que amamos y por lo que somos. Un mundo en el que podamos transformarnos y convertirnos, en el que el tiempo se retorcerá para ir siempre en el sentido correcto, y así no te verás en la tesitura de vivir con ese dolor al que te expusimos.

Hailey Piper destaca como una de las voces del horror actual y "El gusano y sus reyes" es una inmejorable puerta de entrada a su mundo. Una novela corta pero de lectura pausada, llena de ideas que se van a quedar a vivir contigo y con una habilidad increíble para mezclar crítica social, integración, body horror y elementos clásicos, llevándolos a un nuevo nivel. Personajes trans, marginados, outcasts, olvidados por la vorágine de la ciudad, envueltos en una capa de horror cósmico, lleno de diferentes niveles de lectura e interpretación. No os despistéis: todos, todas y todes estamos a un paso del abismo, del olvido, del gusano.
No puedo esperar a que Dilatando Mentes nos traiga uno de los títulos de terror de 2022 "Queen of teeth", ganadora de muchísimos premios (entre ellos el Bram Stoker de este año), donde Piper vuelve a unir sexualidad y body horror.
Y quizás, quién sabe, alguien se atreva a traer "No gods for drowning", su último trabajo, una mezcla de terror, novela negra y fantasía oscura.

"Las cosas han empeorado desde la última vez que hablamos (y otras desgracias)" - Eric LaRocca

La presentación en castellano de Eric LaRocca es una recopilación de tres historias cortas.
Tres historias y un buen puñado de ideas malsanas, nominado al premio Bram Stoker.
Si Piper puede destacar por su mezcla de género, crítica social y elementos de horror cósmico, LaRocca nos pone delante un espejo roto para que observemos el oscuro reflejo deformado de nuestros miedos y obsesiones.

El primer relato de la colección y que da título al libro, "Las cosas han empeorado desde la última vez que hablamos", sigue dentro de mi cabeza, como un pitido, un inquilino insidioso no deseado. 
Un relato formado a partir de emails y copias de conversaciones de chats entre dos mujeres. La historia comienza con la venta de un antiguo pelador de manzanas y termina...bueno, termina. Un primer mensaje en un foro de personas gays, un inocente post para vender ese pelador con un trasfondo peculiar y que termina con una conversación a lo largo del tiempo y una serie de giros inesperados.
LaRocca revienta la escritura epistolar, actualizandola, siendo capaz de sorprender (aunque conozcamos parte del final ya desde un principio) y lo más importante: añadiendo un montón de ideas oscuras.
Es increíble la cantidad de traumas, ideas turbias, filias y fobias que surgen en apenas 100 páginas. 
Angela y Zoe, las dos protagonistas, van estableciendo una relación ante nuestros ojos, mientras van aireando sus cicatrices, sus miedos y anhelos. 
LaRocca derriba, poco a poco, mail a mail, nuestras barreras psicológicas hasta que ya es demasiado tarde para nosotros y para Angela y Zoe. 
Un relato duro, tan complicado como sencillo de leer, una maravilla que justifica por si mismo la compra del libro.

No es que me sintiera vacía. Creo que todos nos sentimos vacios la mayor parte del tiempo y simplemente pretendemos llenar ese hueco con risas, llantos, disculpas... cualquier cosa que nos haga sentir humanos.
Creo que experimenté lo mismo que siente un astronauta cuando se precipita hacia la tierra en una diminuta cápsula, con las llamas lamiendo su nave al entrar en nuestra atmósfera.

Hay una razón por la que los objetos se queman cuando la tierra como ángeles horripilantes, una razón distinta a la obvia. Los asteroides del tamaño de un coche blindado se reducen a meros guijarros en cuestión de segundos. Se debe a que el planeta es carnivoro y solo quiere ser alimentado. La gente también quiere eso. A la gente le gusta comerse a otra gente.

Olvidé durante muchos años que yo también tenía dientes.

Hay otros dos relatos más en el libro: "El encanto" y "Verás que es igual en todas partes", que dejan de lado la narración epistolar para ser una lectura más tradicional (en su forma que no en el fondo, ojo).
"El encanto" parte de un inicio extraño, cercano a lo sobrenatural. En un mundo con evidencias sobre la vida después de la muerte, una pareja debe hacer frente al suicidio de su hijo adolescente yendo a vivir a una isla sin habitantes mientras cuidan de las instalaciones de un resort vacacional. Hay un eco parecido a "El resplandor" de King pero poco más. LaRocca vuelve a perdernos en las vueltas de su relato, una historia que versa sobre la confianza, la familia y la religión, las creencias del tipo que sean. Tampoco creo que os suba el ánimo, la verdad.

El último relato, "Verás que es igual en todas partes" es el que menos me ha gustado, aunque parte de una idea magnífica. Una persona encuentra un extraño elemento en su jardín trasero. Al indagar sobre su procedencia va a terminar metido en un extraño juego con uno de sus vecinos, mientras revela parte de los mecanismos ocultos de las idílicas comunidades de vecinos. 

Tres relatos distintos pero que comparten un hilo común. 
Un hilo negro, denso y supurante
Eric LaRocca entrelaza con ese hilo todas las estructuras de nuestra sociedad: familia, amigos, relaciones afectivas y laborales, iglesia y religión, comunidad. Pone en duda todos y cada uno de los pilares del mundo actual, utilizando para ello personajes complejos, magullados por esas mismas estructuras. 
¿Nos compensa, de verdad, vivir así? No vamos a encontrar las respuestas entre las páginas de LaRocca pero nos va a hacer pensar un buen y desesperante rato. Un ejemplo de horror queer, donde los personajes, arrastrando traumas y obsesiones, hacen frente, una vez más, a la presión de lo normal y lo correcto.




La traducción corre a cargo de José Ángel de Dios y la edición es en tapa dura, portada de Raúl Ruiz e incluye un postfacio bastante interesante a cargo del propio autor. Ojalá, una vez más, la editorial se lance a traernos el resto de obras del autor, una visión esencial del horror.

Eric LaRocca y Hailey Piper son dos voces potentes, potentísimas, del terror actual. Llenan sus escritos de personajes heridos, como podemos estarlo tú o yo, pisoteados por un sistema social injusto y del que no están (estamos, estoy) seguros de querer o poder participar y con una amplia y diversa representación de personas LGTBIQ+, tan necesaria como realista.
Piper se decanta por una mezcla de body horror y horror cósmico con elementos sociales, mientras que LaRocca prefiere un terror insidioso, denso y pegajoso, dudando de estructuras como la familia, la religión o la confianza.
Y ambos, además de su actualidad, ponen su foco en lo complicado que resulta verse fuera de lo común, de lo normal, lo aceptable y de heridas, tanto físicas como mentales, que nunca cierran. 
Heridas que engullen nuestras esperanzas.

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